4 indicadores de que tu relación va por mal camino

Harmonía / 2018-05-29

Todas las relaciones tienen altibajos: sus momentos de pasión y desenfreno, y también, momentos donde puede haber confusión y desacuerdos. Hasta aquí, todo normal. No obstante, existen algunos indicadores generales que denotan que los problemas van más allá de simples malentendidos o desacuerdos y que, de una u otra manera, pueden encender las alertas. Si te identificas con alguno (o varios de ellos), considera analizar tu relación y siéntate a charlar con tu pareja sobre las acciones que podrían tomar para ayudarse:

 

1) Cada vez están más irritables. El mal humor y las molestias son el pan de cada día en la mayoría de las personas y eso no forzosamente significa que tengan un problema con el mundo o, en este caso, con su pareja. Sin embargo, si estas molestias y cambios abruptos en el ánimo son muy constantes y agresivos vale la pena pensar en por qué se dan, y si no hay algo que arreglar entre ustedes antes de que el posible conflicto se intensifique.

 

2) Hay más pretextos que propuestas. Al momento de que alguno propone una actividad o distracción, obtiene como respuesta un pretexto para no hacerlo, y por lo mismo, estas propuestas tienden a ser menores conforme pasa el tiempo. Es aquí cuando aparece el círculo vicioso de pocas propuestas vs negativas y salir de él se vuelve complicado, ya que no quedan energías o ánimos para ser propositivos.

 

3) Aparecen problemas económicos. El dinero no lo es todo, pero tampoco se puede negar que es una parte muy importante en cualquier relación. Cuando comienza a haber problemas a causa del dinero, como por ejemplo, a quién le toca pagar la cuenta, quién gastó más en la semana o quién no ha puesto su parte en los gastos compartidos, es probable que detrás se escondan conflictos más serios, como desinterés o un descuido casi inconsciente hacia la relación.

 

4) Cada vez descubren más incompatibilidad. Poco a poco, sus diferencias se hacen más evidentes y significativas. Lo que al parecer no habían notado antes, ahora se hace presente de manera contundente. Los pequeños desacuerdos se vuelven problemas gigantes de horas y horas de discusión, y hasta el más mínimo ruido al masticar (por poner un ejemplo burdo) puede ser tan insoportable que ocasiona una pelea.

 

¿Sientes que has experimentado situaciones así? ¿Cómo crees que podrías superarlas?

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