8 cosas que debes dejar atrás para tener un mejor 2018

Harmonía / 2018-01-16

Además de celebrar con las uvas y copa en mano, terminar un año e iniciar uno nuevo es una buena oportunidad para empezar fresco y dejar atrás los hábitos que no te funcionan más.

 

Las siguientes son ocho cosas que debes dejar en el pasado para que puedes tener un feliz y saludable 2018 y disfrutar el año que te mereces.

 

1. Compararte con los otros en las redes sociales

Recuerda que las redes sociales muestran una realidad que no es. Si de pronto sientes esta ansiedad de estarte perdiendo algo o de que eres el único que no tiene pareja, que no viaja, que no ve amaneceres increíbles, recuerda esto: no estás viendo la historia completa. Siempre hay un detrás que no está posteado, como esa amiga que ahora se va de viaje pero que hace 10 días estuvo en cama durante 3 días por una horrible gripa y que, por supuesto, no subió una foto de su aspecto en las redes.

Lo que hay que entender aquí es que la vida de nadie es perfecta, sin importar qué tan bien luzca en las redes. Así que deja de comparar tu vida real con los mejores momentos expuestos en las redes de la vida de alguien más.

 

2. Usar la palabra “ocupado” como si fuera un honor

Al parecer estar ocupado nos da valor como personas, como si ir de un lugar a otro, hacer una cosa tras la otra y estar constantemente estresados nos hiciera mejores personas. Nada más equivocado. Estar hasta el tope de trabajo y tener una agenda ocupadísima no es algo de lo que deberíamos estar orgullosos. Es la manera más fácil y rápida de envejecer y enfermarnos. Estar ocupado todo el tiempo con niveles altos de estrés puede causarte una serie de problemas de salud como ansiedad, irritabilidad, frustración, intolerancia, mal humor, padecimientos del corazón y presión sanguínea elevada. Nada de qué estar orgullosos, ¿no? Deja en el 2017 tu creencia de que las agendas saturadas son lo que te hace mejor persona. Este año, enfócate en el balance: busca espacios en tu agenda donde no exista ningún plan previsto y di “no” a lo que realmente no quieres hacer. Mejor haz espacio para cuidarte a ti mismo. Cuanto menos ocupado estés tratando de hacer todas las cosas que te autoimpusiste, más tiempo tendrás para hacer las cosas que realmente valen la pena.

 

3. Amigos que te hacen sentir mal sobre ti mismo

¿Tienes algún amigo que te critique o juzgue constantemente, o que consume toda tu energía cada vez que hablas con él? Si es así, aprovecha el inicio de este 2018 para dar por terminada esa relación. Los que se dicen tus amigos pero obviamente no lo son, son los peores y no te mereces que nadie te haga sentir mal, menos o malvibrado. Todos, tú incluido, merecemos un amigo que nos ofrezca apoyo, se preocupe por nosotros, sea amable y compasivo con nosotros y no nos juzgue. Si a tu alrededor hay poca gente que te ofrece esto, entonces es hora de buscar nuevos amigos o cultivar relaciones con otras personas en tu vida que te hagan sentir amado y valorado.

 

4. Apagar el despertador

Darte esos 10 minutos extra en la cama en ocasiones se convierte en 1/2 hora, y entonces te levantas ya tardísimo para ir a la escuela o el trabajo (y ya ni hablar de tu intención de ir al gimnasio en la mañana) y comienza la corredera en la casa, desde qué ponerte hasta qué agarrar para comer en el camino porque no puedes sentarte a disfrutar del desayuno ni 5 minutos. Deja este hábito atrás, porque si quieres sacar el mayor provecho de tu día, debes levantarte a la hora que decidiste la noche anterior. Además, los expertos en sueño aseguran que darte esos minutos extra es mala idea, porque hará cada vez más difícil que te levantes a tiempo en el futuro.

 

5. Avergonzarte de lo que comiste

Tener culpa de lo que comiste (o hacer sentir mal a alguien por lo que comió) es un problema grave. Etiquetar los alimentos como malos o buenos hace que juzguemos a la gente que está comiendo esos alimentos como buena o mala. La comida no es una elección moral: el amigo que pide un smoothie de desayuno no es mejor ni peor que el que pide un pan francés. Y por extraño que parezca, la culpa que experimentamos cuando nos avergonzamos de lo que comimos puede hacer que tomemos decisiones equivocadas en cuanto a los alimentos que nos llevamos a la boca. Un estudio reportó que cuando las personas se sienten mal por haber comido un trozo de chocolate, posteriormente experimentan mayor dificultad para controlar su manera de comer. Así que si decides comer una rebanada de pastel, hazlo de manera consciente y disfrútalo tanto como puedas.

 

6. Pasar todo el día sentado en una silla

Es hora de empezar a mover el cuerpo, porque mantener una misma posición todo el día puede tener varios efectos negativos en tu salud. Diversas investigaciones han relacionado el hecho de pasar mucho tiempo sentado con toda clase de enfermedades, como cáncer, padecimientos del corazón y depresión. Así que haz un compromiso contigo mismo de poner una alarma en tu reloj o celular para levantarte de tu silla cada 1/2 hora, caminar y estirarte durante 5 minutos. Otra manera de cambiar este mal hábito es comenzar a hacer ejercicio todas las mañanas y optar por trabajar parado cada cierto tiempo (existen artefactos que te permiten subir la computadora o el escritorio completo a cierta altura para trabajar de pie).

 

7. Levantarte e irte a acostar con el teléfono en la mano

Es lo primero y lo último que revisas al iniciar y terminar tu día. Nadie niega los beneficios de un smartphone pero también tienen su lado oscuro, y estar mucho tiempo con tu teléfono en la mano puede realmente disminuir tu función cognitiva y mermar tu habilidad de pensar bien. También puede afectar la calidad de tu sueño, sobre todo si cada 2 segundos estás actualizando tu Facebook e Instagram antes de dormir. No se trata de olvidarte del celular, pero en el 2018 haz el propósito de estar menos con tu teléfono, participando más en tu vida real y disfrutando más a la gente que te rodea físicamente.

 

8. Pensar que perfección es igual a felicidad

Nada ni nadie es perfecto e incluso ser imperfecto es algo bueno, es lo que hace que tú seas tú. Aceptar esas imperfecciones es la clave de la felicidad, no tratar de cambiar para satisfacer la idea de “perfección” de alguien más. Así que este 2018 recuerda que no necesitas ser perfecto para ser tú. Sólo tienes que ser tú.

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

Te podría interesar: