5 cosas que los hombres deben saber sobre el sexo oral

Harmonía / 2017-06-07

La vida ofrece muchos placeres, y uno de los principales es el sexo. Además de disfrutarse, tener sexo con regularidad mejora y ayuda a mantener una relación de pareja, da sensación de bienestar e incluso mejora la salud: las personas sexualmente activas suelen tener un sistema inmune más fuerte y el sexo regular contribuye a prevenir la incontinencia en las mujeres, reduce la presión arterial y más.

 

Ahora bien, es cierto que la práctica hace al maestro (algo que también es bueno porque, según los científicos, tener más sexo ayuda a incrementar la libido), pero hay algunos consejitos que pueden servir a los hombres para cuando decidan darle sexo oral a su chica.

 

1. Estudia la anatomía femenina

Analiza textos e imágenes sobre la distribución anatómica del aparato reproductor femenino. Verás que hay muchos lugares sensibles a la estimulación en los que debes concentrarte además del clítoris. Y en cuanto a éste, ubica su posición en la parte superior de los labios (los pliegues de la piel exterior e interior), entre los pliegues interiores de la vulva o labios menores, debajo del hueso púbico.

 

2. El clítoris es el punto clave del placer

El clítoris es tan sólo la punta de todo un sistema interior del tejido eréctil femenino que baja hasta la apertura vaginal. Responde a la excitación de la mujer llenándose de sangre para ayudar a que se ponga erecto. Su tamaño y forma varían en cada mujer, pero lo que es definitivo es que es una parte extremadamente sensible –tiene aproximadamente 8 mil terminaciones nerviosas, mientras que el pene tiene 4 mil–, por lo cual, en el sexo oral (cunnilingus) no debes morderlo, ni siquiera levemente, apretarlo o succionarlo con los labios ni presionarlo demasiado fuerte con la lengua, o lamerlo como si fuera una paleta derritiéndose, porque entonces podría causar dolor. Date tu tiempo y piensa en el sexo oral como un beso suave, húmedo y sin prisa. También considera que al estimular el clítoris y lograr que la mujer llegue al orgasmo, el clítoris llega a su máximo placer, pero si se sigue estimulando, ese placer puede convertirse en dolor y ocasionar malestar.

 

3. El sexo oral no es una carrera

Las mujeres tardan más tiempo en llegar al clímax que los hombres, así que no esperes que porque ella esté excitada y tú hagas maravillas con tus labios y lengua, ella llegue al orgasmo en un dos por tres. Deja que disfrute sin que se sienta presionada. ¡No hay prisa! Simplemente disfruta su placer. Eso sí, algo que puede ayudar a excitarla aún más es que recuerdes que la vulva (la parte externa de la vagina) es tan sólo una parte del cuerpo y que no debes olvidarte de acariciar otras zonas como sus muslos, sus glúteos o su espalda por estar demasiado concentrado en su clítoris.

 

4. Aprende el lenguaje del sexo

Cuando ella te diga “¡así!, ¡así!”, hazle caso y no vayas más rápido. También, si ella se mueve un poco, no te angusties; es probable que simplemente se esté acomodando para que la estimulación que le estás dando le dé más placer. No significa que lo estás haciendo mal ni que haya que interrumpir el sexo para decir “a la derecha” o “más arriba”. Déjate llevar y aprende a leer este otro tipo de lenguaje. Por último, no te obsesiones con la lubricación de su vagina. El hecho de que no se lubrique no significa que ella no esté excitada. Hay muchos agentes y circunstancias que pueden hacer que a las mujeres les cueste trabajo lubricar de manera natural. Por ejemplo, justo después de la menstruación, como efecto secundario tras tomar ciertos medicamentos, los cambios hormonales, los anticonceptivos o la edad. Simplemente dedica un poco de más tiempo a los juegos previos o compra un lubricante de sabor y ¡problema resuelto!

 

5. Tus dedos son grandes aliados de tu lengua

No existe mejor combo para dar placer a una mujer que combinar la estimulación del clítoris con la lengua con la penetración de la vagina utilizando tus dedos. Mientras estimulas el clítoris oralmente, inserta dos dedos en su vagina, con la palma de la mano viendo hacia arriba y flexiónalos como si dijeras “ven aquí”. De esta manera estimularás a la par su punto G y con esa combinación… bueno, el resto de la historia se cuenta sola.

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