Principal

5 razones por las que las personas deciden no tener hijos

Time

5 minutos de lectura

Para las generaciones pasadas, la ley de vida era crecer, casarse y tener hijos, muchos hijos. Así, en la época de nuestros abuelos, las familias numerosas eran lo común. 

 

Esta situación ha cambiado con los años, y mientras que un gran número de parejas prefieren tener una familia pequeña, cada vez más personas se plantean proyectos de vida en los que no hay lugar para los hijos.

 

Aunque la mentalidad al respecto se empieza a tornar más abierta y tolerante, todavía son muchos los juicios, críticas y consejos para cambiar de parecer que reciben quienes se atreven a decir abiertamente que no planean tener hijos.

 

Tal vez conozcas a alguien que piensa así, o quizás seas tú mismo quien ha decidido no tener hijos. ¿Te has preguntado cuáles son las razones que llevan a las personas a tomar esta decisión? Aquí tienes algunas de ellas, que suelen ser las más comunes. 

 

Capacidad económica

Los jóvenes de entre 20 y 35 años (los llamados millennials) se consideran la generación peor pagada de la historia. Sólo cuatro de cada 100 perciben un salario superior a los 12 mil pesos, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

 

Con ese dinero, apenas les alcanza para los gastos del mes y deben esforzarse mucho para ahorrar un poco. Si a eso le sumas los gastos que implica un hijo, las cuentas no salen. Así, muchas personas deciden que, si no van a tener lo suficiente para darle una vida digna a sus hijos, y si además éstos no tendrán mejores oportunidades, prefieren no tenerlos.

 

El éxito profesional es una prioridad

Además de ser la peor pagada, esta es también la generación mejor preparada. Muchos de los jóvenes en este rango de edad ven como una prioridad el desarrollo profesional y en muchos casos continúan sus estudios más allá de la universidad. Por eso suelen postergar o definitivamente negarse a la paternidad.

 

A este punto se suma la falta de tiempo, ya que al estar tan involucrados en su trabajo, el tiempo que les queda es poco y consideran que no es suficiente para dedicarlo a un hijo, ya que éste pasaría la mayor parte del día al cuidado de familiares o en una guardería.

 

No nacieron para ser padres

Hay personas a las que les encantan los niños, pero sólo les gusta convivir con ellos un rato y no quieren tener hijos, ya sea por las razones antes mencionadas o porque simplemente sienten que no nacieron para ser padres, que no tienen esa vocación para criar, cuidar y educar a un niño. 

 

En otros casos, es porque no les gustan los niños. Saben que no les tienen paciencia y prefieren tener una vida tranquila, sin los llantos, berrinches, desveladas y preocupaciones que implica ser padres, lo cual es totalmente válido y respetable.

 

Además, en muchos casos la razón es que no quieren renunciar al estilo de vida que llevan, en el que tienen toda la libertad para viajar, hacer lo que les plazca y dedicar su tiempo a las cosas que les gustan, sin tener que preocuparse por llegar a casa a una hora determinada, porque deben cuidar de un pequeño ser.

 

Reducir la huella ecológica

Ante el rápido deterioro del planeta, las nuevas generaciones se preocupan más por su cuidado. En una era en la que la contaminación, la sobrepoblación, el calentamiento global y la huella de carbono son problemas reales, muchas personas tratan de tomar decisiones basadas en el impacto que tiene su estilo de vida sobre el medioambiente.

 

Además de evitar la carne, optar por transportes y energías sustentables, así como reducir el uso de materiales no reciclables, entre las recomendaciones para reducir la huella ecológica destaca la de tener pocos hijos o no tenerlos. 

 

Esto es lo que mayor impacto positivo tiene en el medioambiente, pues por cada hijo menos, una persona puede recortar su huella ecológica hasta en 60 toneladas métricas de CO2 (para que te des una idea, dejar de usar el coche la reduce en cerca de 2.5 toneladas).

 

El mundo se ha vuelto un caos

Basta ver un rato las noticias para saber que el país y el mundo sufren una crisis, ya que por todos lados se ven muestras de violencia, falta de valores, delincuencia, guerras, pobreza, además del problema ya mencionado del deterioro ambiental. Este panorama no hace más que reforzar la idea de quienes han considerado una vida sin hijos, pues no quieren traer a más personas a un mundo tan caótico. 

 

No se trata de egoísmo

Aunque se suele tachar de egoístas a las personas que no desean tener hijos, la realidad es que lo egoísta sería que los tuvieran sin quererlos, solamente por cumplir con lo socialmente estipulado, para tener quien se haga cargo de ellos en su vejez, por mitigar su soledad, llenar vacíos emocionales o tratar de salvar un matrimonio a la deriva. 

 

Quienes han decidido vivir sin hijos lo hacen porque están conscientes de que traer un hijo al mundo requiere madurez, compromiso responsabilidad, tiempo, dinero y esfuerzo, y si no cumplen con cualquiera de esos requerimientos, prefieren no traer al mundo a alguien que crecerá con carencias de todo tipo.


Comment

Up

¿No tienes una cuenta? Registrate aquí

Seacrh