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El pollo, ¿se lava? ¡Tips para el manejo adecuado de esta proteína!

Mayo 29, 2024

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¿Qué vas a aprender con esta nota?

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  • Consejos para un manejo adecuado del pollo

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El pollo es uno de los alimentos más habituales en la dieta diaria de muchos mexicanos, no obstante, es esencial tener en cuenta la importancia de revisar y manipular correctamente este alimento y en general cualquier producto de origen vegetal y animal, para reducir la exposición a bacterias, parásitos y virus tanto antes como después de su preparación.

 

"Lavar el pollo crudo antes de cocinarlo podría generar que las bacterias que se encuentran en la carne se puedan propagar a otros utensilios o superficies de la cocina, incluso si están cerca alimentos listos para comerse, podrían verse afectados y contaminarse", señalan expertos de Bachoco, empresa multinacional mexicana dedicada a la avicultura y cría de cerdo.

 

Durante la temporada de calor, es crucial asegurarnos aún más de la calidad de los productos que consumimos y de preservar sus nutrientes de la mejor manera posible, no cuidar estos aspectos básicos podría ocasionar daños en la salud. El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) indica que a nivel mundial se estima que del 12% al 64% de las infecciones intestinales se originan en el hogar, mientras que los restaurantes y otros establecimientos contribuyen con el 21% y hasta el 84% de los casos.

 

Consejos prácticos para manipular el pollo de manera segura y efectiva

- Elección: al comprar pollo, opta por cortes frescos y de alta calidad. Revisa la fecha de caducidad y asegúrate de que la carne esté fresca, bien refrigerada y con un olor neutro. El color debe ser uniforme, con una textura firme y húmeda sin que sea pegajosa o por el contrario esté seca.

 

- Preparación: antes de cocinar tus alimentos es importante lavar tus manos, así como limpiar todas las superficies de tu cocina antes y después de manipular el pollo crudo para evitar la contaminación cruzada con otros alimentos.

 

- Cocción: lo recomendable para eliminar las bacterias nocivas en la carne cruda es cocinar a una temperatura de 74°C (165°F), que puede medirse con un termómetro de alimentos.

 

- Almacenamiento de pollo cocido: si no consumes todo el pollo cocido, es importante refrigerarlo dentro de dos horas posteriores a la cocción para evitar la reproducción de bacterias.

 

- Almacenamiento de pollo crudo: congelar el pollo garantiza la seguridad sanitaria, esto se debe a que mantiene su conservación por más tiempo y permite mayor probabilidad de retención de vitaminas de la carne y ayudará a detener el valor nutricional, olor, sabor y color.

 

- Descongelar en refrigerador: la opción más lenta pero segura, consiste en pasar el pollo del congelador al refrigerador, esto llevará algunas horas, pero es la más confiable, ya que en caso de que se descongele y no se prepare inmediatamente, puede esperar un par de días más en el refrigerador hasta que lo cocines.

 

- Descongelar a temperatura ambiente: otra opción es descongelarlo a temperatura ambiente por no más de cuatro horas, por lo que necesitas un recipiente y taparlo herméticamente, es probable que el pollo no se descongele completamente, sin embargo, tendrá la temperatura ideal para comenzar a cocinarlo.

 

- Descongelar en horno: existen hornos que son modernos y cuentan con la opción para descongelar alimentos. Si tu horno no tiene esta facilidad, puedes descongelar en lapsos no mayores a 1 minuto y repetir este paso conforme notes que la carne se descongela y hasta que puedas manipularla fácilmente.

 

Recuerda que integrar el pollo de manera adecuada en tu alimentación puede contribuir a una dieta equilibrada y saludable, lo que garantiza tu bienestar y el de tus seres queridos. Al seguir las recomendaciones de preparación, puedes disfrutar de esta proteína con la plena confianza de que cuidas la salud de todos.

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