¿Debo eliminar los lácteos de mi dieta?

Erika Ochoa Ortíz / 2016-08-10

Los lácteos han sido objeto de múltiples debates en los últimos años. Aunque los productos lácteos están presentes en casi todas las guías alimentarias, sus beneficios han sido cuestionados y algunos afirman que representan un riesgo para la salud. Antes de hacer juicios y/o generalizaciones, hay algunos puntos que deberíamos revisar con atención:

 

En primer lugar, no todos los productos lácteos son los iguales. El proceso que atravieza la leche con el fin de producir mantequilla, queso, kéfir o yoghurt ocasiona enormes diferencias en la composición de los nutrimentos de cada producto. El contenido de calcio, lípidos y péptidos bioactivos han sido relacionados con el control de peso y la adiposidad, la salud ósea y la salud cardiovascular.

 

Por ejemplo, el yoghurt es un producto lácteo fermentado que ha sido objeto de más investigación debido a su contenido de cultivos vivos y al impacto que tiene en la salud intestinal.

 

Es importante tener en cuenta que los consumidores habituales de yoghurt tienden a llevar estilos de vida más saludables. Según el Dr. Angelo Tremblay, basándose en varios estudios realizados en Europa y América del Norte, los consumidores de yoghurt parecen tener una mejor calidad en su dieta básica; por ejemplo, en Framingham, el consumo de yoghurt se asoció con una mayor ingesta de nutrimentos como el calcio, zinc, magnesio, potasio, proteínas y algunas vitaminas. Mientras que en otro estudio, realizado en Canadá, el consumo frecuente de yoghurt se asoció con una dieta balanceada (mayor consumo de verduras, frutas y frutos secos).

 

Asimismo, se hallaron indicios de que un mayor consumo de yoghurt está asociado a un menor riesgo de síndrome metabólico. Además, se demostró que el consumo de yoghurt en adultos mayores no sólo puede mejorar el estado nutricional, sino también fortalecer el sistema inmunológico, por lo tanto, contribuir a un envejecimiento saludable. Por último, estas son dos de las ventajas de incluir yoghurt en tu dieta de manera cotidiana:

 

1. Estimular la saciedad y contribuir al mismo tiempo a redección de la adiposidad, y, por tanto, se reduce el riesgo de diabetes: Mecanismos relacionados con esta hipótesis son el contenido de calcio en el yoghurt, la proteína saciar, y los efectos sobre la salud cultivo vivo.

 

2. Aumentar la sensibilidad a la insulina y / o disminuir la secreción pancreática: Una vez más, el calcio puede desempeñar un papel importante (que favorece la secreción de insulina y la captación de glucosa).

 

Como conclusión, los productos lácteos no plantean riesgos para la salud, al contrario, las recomendaciones dietéticas deberían incluir lácteos con regularidad: de preferencia yoghurt, junto con otros productos prebióticos como frutas, semillas y/o cereales.

 

Son necesarios más estudios para llegar a comprender totalmente los efectos que tiene el yoghurt en la microbiota, mientras tanto, un yoghurt al día parece simplemente perfecto para todo el mundo.

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: