Si tienes un virus, come; si tienes una infección bacterial, ayuna (sugiere estudio)

Harmonía / 2017-01-25

Una frase popular dice "aliméntate cuando estés resfriado, ayuna con fiebre", y al parecer hay algo de sabiduría en esta noción. Un estudio realizado por investigadores de Yale liderados por Ruslan Medzhitov descubrió que existen importantes beneficios cuando se deja de comer en una infección bacterial y, al contrario, en una infección viral el alimento ayuda a la recuperación.

 

"No le des de comer a una infección bacterial y alimenta a una infección viral", dice Medzhitov apatando la frase popular. Desde hace mucho tiempo se había observado que algunas enfermedades vienen acompañadas de una pérdida temporal del apetito, y al parecer hay algo de la sabiduría natural del cuerpo en ello.    

 

En el estudio en cuestión el equipo de investigadores infectó a una serie de ratones con la bacteria Listeria monocytogenes. Los ratones naturalmente dejaron de comer y se recuperaron. Cuando los investigadores los obligaron a comer, murieron. Uno pensaría que los animales murieron porque las bacterias se alimentaban del alimento que consumían, pero no es el caso. Primero se dieron cuenta que los ratones sólo morían cuando se alimentaban de carbohidratos que eran convertidos en glucosa (otros macronutrientes no tuvieron el mismo efecto). De hecho, el daño que efectúa la glucosa tiene que ver con que, en el caso de las infecciones bacteriales, exacerba la inflamación mientras que, cuando el cuerpo entra en estado de ketosis (por falta de glucosa) y empieza a consumir grasa, esto modula la respuesta inflamatoria. En el caso de la infección bacterial la ketogenesis limita la formación de sustancias reactivas al oxígeno, las cuales dañan las células.

 

Los científicos también inyectaron influenza a algunos ratones, y en ese caso notaron que aquellos que se alimentaron tuvieron mayor probabilidad de sobrevivir –en cambio, los roedores a los que se les restringió el consumo de glucosa murieron–. De aquí que se concluya que inhibir la glucosa en una infección de influenza puede ser letal.  

 

Esto abre la posibilidad de usar estrategias nutricionales para tratar infecciones, lo cual puede evitar el creciente problema de sobreuso de antibióticos. ¿Por qué habríamos de reducir el consumo de antibióticos? Como sabes, ciertos antibióticos alteran la flora intestinal y pueden producir sensación de inflamación, gases y otros malestares digestivos. Por eso, antes de recurrir a las medicinas sería una buena idea probar una dieta específica que aporte lo que el cuerpo necesita para sanar.

 

Y aun si utilizas antibióticos, la alimentación también puede ayudarte a reducir sus efectos. El yoghurt con probióticos, por ejemplo, aporta microorganismos beneficiosos para la salud digestiva que contribuyen a reducir algunos malestares luego del uso de antibióticos.

 

"Cuando tienes gripe, de alguna manera te sientes como que quieres té y miel. Esto podría ser la forma que tiene el cuerpo de decirnos que necesita glucosa. Sospecho que tenemos estos mecanismos que nos dicen qué debemos comer y qué no debemos comer cuando estamos enfermos", dice Medzhitov.

 

Hay que advertir que estos estudios deberán reproducirse en situaciones controladas y ser analizados por diferentes médicos antes de que sea recomendable implementarlos por cuenta propia. Por lo anterior se recomienda discutir esto con un médico.

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