Este es el mantra de la compasión (el amor codificado en sonido)

Harmonía / 2017-12-19

El mantra más identificado con el budismo tibetano es el mantra de Avalokiteshvara (Chenrezig en tibetano), el bodhisattva de la compasión, y de quien se sostiene que el Dalai Lama es una encarnación. Cabe mencionar que este mantra está en sánscrito y es recitado por numerosos devotos en diferentes países, sin embargo, son los tibetanos los que más se han identificado con este mantra sin que necesariamente tengan una mayor relación con este bodhisattva, que toma otros nombres (como Kannon en Japón). Avalokiteshvara es el bodhisattva por excelencia en la tradición del mayahana o gran vehículo del budismo, que tiene como premisa no sólo alcanzar el despertar individual, sino dedicarse compasivamente a liberar a los demás. Su nombre hace alusión a una deidad o un maestro que desde la cima del mundo escucha y se conmueve por los lamentos del océano de sufrimiento o samsara. Otra historia cuenta que después de haber jurado no descansar hasta liberar a todos los seres del mundo, el bodhisattva sentía la impotencia de que sus labores no estaban siendo tan efectivas, por lo cual, ayudado por Amitabha, creció 1000 brazos y onces cabezas. Asimismo, la deidad Tara, asociada con la compasión también (con ayudar a cruzar a la otra orilla literalmente), habría nacido de una de sus lagrimas. 

 

Para el budismo tibetano la compasión "thugs-rje" es la energía básica del universo, literalmente la resonancia o vibración responsiva del cosmos. Esta energía es la que encarna Avalokiteshvara, quien es una deidad no en el sentido de ser una persona o entidad que crea o controla, sino en el sentido de encarnar una energía universal. Los mantras en las tradiciones que se derivan de la India son fórmulas o encapsulamientos sonoros de una energía divina. El mantra de Avalokiteshvara es a la vez una forma de llamar a la deidad como también una forma de resonar con la compasión o amor universal. Su mantra es el siguiente:

 

Om Mani Padme Hum

 

El mantra significa:

Om: la sílaba de la creación, la energía primordial del universo. Mani, literalmente  una perla o gema, que en tradiciones orientales está asociada con el poder de conceder todos los deseos,  pero esto unido a -"manipadme"- es un epíteto del bodhisattva Avalokiteshvara, "la joya en el loto", la joya de la pureza o de la naturaleza búdica. Hum (o hung) es la sílaba semilla de la iluminación, del estado de despertar de los budas.

 

El Dalai Lama explica sobre este mantra que "las seis sílabas del mantra se refieren a la purificación de los seis planos de existencia", desde los infiernos a los cielos purificados por la energía de la compasión. El Dalai Lama mantiene que al recitar el mantra uno debe de pensar al decir Om en que cuerpo, mente y palabra son purificados. Mani refiere al método: la compasión o el amor iluminado. Padme refiere a la sabiduría que es también la vacuidad o la interdependencia de todas las cosas (la purificación se logra a través de la compasión y la sabiduría). Hum significa la indivisibilidad de todas las cosas.

 

El maestro tibetano Dilgo Khyentse Rinpoche explica:

 

No hay ningún aspecto de las 84 mil secciones de las enseñanzas del Buda que no estén contenidas en el mantra de seis sílabas de Avalokiteshvara "Om Mani Padme Hum", y dichas cualidades del "mani" son constantemente alabadas en los sutras y en los tantras... Ya sea que estés triste o feliz, si tomamos el "mani" como nuestro refugio, Chenrezig nunca nos olvidará, la devoción espontánea surigirá en nuestras mentes y el Gran Vehículo naturalmente se cumplirá.

 

La siguiente es una preciosa versión de este mantra acompañado por música del siempre excelente sitio de mantras y música budista, Doha Songs, incluye también pedazos de devoción a Amitabha, el Buda de la Luz Infinita.

 

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