5 consejos para mantener una buena autoestima

Edith Gómez / 2018-01-17

La autoestima es algo sumamente importante para el desarrollo de los seres humanos porque se trata de la valoración que tiene cada uno de sí mismo. Muchos afirman que lo más difícil es lidiar con uno mismo y esto suele aplicarse la mayoría del tiempo. No obstante, la autoestima involucra muchos factores porque se construye con los pensamientos que ejercen los demás sobre el afectado, a lo que se suman las acciones realizadas o no realizadas que toman territorio en nuestra forma de sentir las cosas.

 

El hacer de alguien más puede afectar directamente a una persona, lo que quiere decir que influye de manera relevante en su autoestima. Hay que saber también que la autoestima no es algo fijo, sino que es variante, tanto como la actitud de las personas. Todo puede ajustarse al momento en que se encuentre. No obstante, hay casos más fuertes en los que alguna actitud, pensamiento u opinión se aferra de manera brutal en la conciencia de la persona que termina sintiéndose perseguida en todo momento.

 

Todo este proceso viene acompañado de la negatividad, lo que es normal en cierta medida. Lo más importante es que se puede trabajar, es decir, se pueden moldear las formas de ver las cosas tratando de darle una perspectiva positiva y, sobre todo, como señala Gananci: hay que ganar confianza en uno mismo. No obstante, para que esto ocurra, te compartiremos algunos consejos que te ayudarán a elevar tu autoestima.

 

1. No seas tan crítico

Ciertamente, muchas veces cada quien se encarga de ser su peor crítico, pero no tiene por qué ocurrir así. Si bien hay que corregir y evaluar las cosas de las cuales se hace uno cargo o las que simplemente se hacen, no hay que hacerlo de la peor forma.

 

Lo correcto es medir las cosas y mejorarlas, y cuando se cometan los errores, hay que pensarlos como una oportunidad de aprender. No obstante, lo más importante es estar consciente de cuándo esas críticas vienen acompañadas de dolor, porque ésas son, en efecto, las que más bajan la autoestima. Es cuestión de redirigir esos pensamientos y transformarlos en pensamientos positivos para ser una persona feliz.

                                                         

2. Revisa qué te afecta

En ocasiones puede afectarnos emocionalmente cualquier tipo de situaciones. Si es así y no se tiene control de las reacciones, lo más adecuado es visitar a un especialista. Si por el contrario todo es en menor grado, lo más adecuado es hacer una lista de lo que está bien y mal desde la perspectiva de cada quién.

 

Cuando detectes qué es lo que te afecta, trata de moldear eso a algo que puedas aceptar o, si no es necesario, quizá deberías considerar eliminarlo. Recuerda que cuando se trata, por ejemplo, de los malos recuerdos que te trae una foto y eso te baja la autoestima, lo más adecuado es que quites la foto y la guardes en un lugar donde no puedas verla, hasta que lo consideres superado.

 

3. Aléjate de las personas tóxicas

Muchas veces, sin darse uno cuenta, se puede convivir con personas tóxicas que afectan la paz mental de cualquiera, aun cuando es de forma indirecta, es decir, que no sea alguien íntimo pero sí con el que se comparta seguido.

 

Estas personas pueden ser las responsables de que la autoestima se vea afectada, más aún porque son precisamente estos individuos los que logran que el círculo de amistades se disperse y no quede nada de ellos. Aunque ciertamente no se necesita la aprobación de los demás, sí hacen falta amigos con los que contar y compartir desde lo más importante hasta lo más pequeño.  

 

4. Comparte con tus amigos 

Es importante que puedas desarrollar amistades y vínculos con personas con quienes puedas hablar. Aunque al principio quizá te cueste, con el paso del tiempo pueden convertirse en un gran y unido grupo. Además, hay que tener en cuenta que se debe comprender la necesidad de socializar.

 

No hay nada más bueno que contar con gente que sirva de apoyo emocional, para distraerse y divertirse, entre otras. Eso sí, hay que tener en cuenta que estas personas deben ser positivas y no tóxicas, porque si no, no tiene sentido verlas.

 

5. No hay por qué ser perfeccionista

Hay que fijarse metas y tratar, en la medida de lo posible, de alcanzarlas. Además, hay que hacerlo lo mejor que se pueda, para obtener un resultado gratificante. Sin embargo, esto no quiere decir que no pueda haber errores en el proceso, los cuales son necesarios para aprender.

 

Lo adecuado es establecer límites y estar conscientes de que pueden darse grandes resultados aun cuando a simple vista no lo parezca. Además, equivocarse no determina las capacidades y el intelecto de las personas.

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