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Combatir el perfeccionismo para ser más exitoso

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La idea de que ser perfeccionista va de la mano con ser exitoso es engañosa. No tienes por qué ser perfecto para ser muy bueno en lo que haces. Por el contrario, pretender alcanzar la perfección a cada paso que das puede ser paralizante, además de muy poco realista.

 

En el libro El detox de la perfección, de Petra Kolber, se profundiza en este hecho. Hay algunas verdades sobre la perfección que son francamente desmotivantes. Por ejemplo:

 

  • La gente no admira a los perfeccionistas. En otras palabras, las personas no se sienten identificadas con la perfección. Por mucho que te puedas acercar a ella, algo 100% perfecto simplemente no existe. Vivir en la constante búsqueda de ello te tiene bajo constante presión. Si eres el tipo de persona que otros perciben como “perfecto”, puede que les inspires más temor que otra cosa, pues siempre tendrán la sensación de no hacer lo suficiente para alcanzar tus estándares.

 

  • La perfección y el éxito no están relacionados. Muchas veces, para tener éxito es necesario pedir ayuda. Este es un concepto que el perfeccionismo, por lo general, no admite. Además, aquellos que se consideran perfeccionistas rara vez toman grandes riesgos; se limitan, por miedo a fracasar. Si te consideras parte de este grupo, puede que no explotes todo tu potencial.

 

  • La perfección no es poder. Es similar al miedo, por lo que existe en un estado de desconexión continua: siempre intenta ir un paso adelante de cualquier error potencial. En consecuencia, si todo el tiempo estás enfocado en solucionar posibles situaciones futuras, nunca estás en el momento presente. Esa es la forma más descontrolada de vivir.

 

  • La perfección y tu valor como persona no tienen nada que ver. Amarte incondicionalmente requiere de una aceptación total. Lo bueno, lo maravilloso y lo no tan padre. “La perfección mira tus defectos con desdén y no te permite construir la autoaceptación de tu yo verdadero”, señala Kolber.

 

  • La perfección no es lo normal. Parece que se ha vuelto la aspiración de todos. Quieres tener al hijo perfecto, el cuerpo perfecto, el trabajo perfecto… todo esto mientras llevas la dieta perfecta, claro (con sus respectivas fotos de Instagram incluidas). La “normalización” de la perfección se ha vuelto tan común que es alarmante.

 

Sobre todo, recuerda que no viniste al mundo a ser perfecto, basta con que seas real.

 

“La perfección es la muerte, la imperfección es el arte”, dijo Manuel Vincent.

 

Con información de Greatist


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