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4 formas sencillas de practicar diariamente la compasión con otros

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A veces pensamos que necesitamos solucionar todos los tema de nuestra vida antes de hacer algo por los demás y ser compasivos con ellos. Sin embargo, en palabras del Dalái Lama: “El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos la humanidad no puede sobrevivir”. En otras palabras,  siempre es un buen momento para realizar un acto compasivo y cada uno de esos actos es necesario para la continuidad de la civilización. A continuación te compartimos algunas formas en las que puedes practicar diariamente tu compasión con otras personas. Si las practicas regularmente, notarás que tus niveles personales de bienestar también se incrementan:

 

1. Apoya a otras personas desinteresadamente

No importa qué pequeño parezca tu gesto de apoyo hacia otros, en el fondo puedes estar haciendo una diferencia en su día o su vida, así que no lo desdeñes y no dejes pasar las oportunidades. Poco a poco te darás cuenta de que en realidad hay mucho que puedes hacer para apoyar a los demás. Quizá todo empiece con algo tan simple como escuchar empáticamente las dificultades de otra persona, cederle el asiento o prestar gratuitamente tus habilidades para una buena causa.

 

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2. Expresa compasión frente a  los errores ajenos

A veces no estamos pasando por nuestro mejor momento y cometemos errores. Cuando tenemos un mal día, lo que más ansiamos es un poco de empatía y comprensión de otros. En ocasiones lo obtenemos y en ocasiones no, pero la próxima vez que veas que alguien no la está pasando muy bien y cometió un error, tú puedes ser esa persona empática que le diga: “Está bien, sólo eres humano”.

 

3. Ofrece comentarios constructivos

Las palabras son poderosas y pueden ser tanto un bálsamo sanador como un arma capaz de causar daño, de tal manera que nos conviene reflexionar sobre cómo usamos el lenguaje para comunicarnos con otros. Busca que tus palabras sean constructivas, útiles y respetuosas. Si te das cuenta de que no estás contribuyendo o puedes lastimar a otros, será mejor guardar silencio.

 

4. No sólo pienses en ti

A veces estamos demasiado en nosotros mismos y nos obsesionamos con nuestros problemas, nuestras vidas, nuestras cosas. Una vida cercada puede desencadenar altos niveles de ansiedad y depresión. Cuando cambiamos la dirección de nuestra atención y dejamos de pensar en nosotros y nuestros problemas para ayudar a los demás con los suyos, estamos plantando las semillas de un acto compasivo. La compasión cambia nuestra perspectiva, aliviando la ansiedad y la depresión.

 

Con información de Psychology Today


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