Ilumínate con la luna llena de Buda (meditación)

María Elena Esparza / 2017-05-10

Hoy 10 de mayo  de 2017 es una ocasión muy especial para quienes creemos en el poder de la energía. La luna llena de hoy marca la celebración más sagrada en la tradición budista porque se festeja el nacimiento, iluminación y muerte de Siddharta Gautama, mejor conocido como Buda.

 

Al festejo se le llama “Vesak” y aunque hay bailes y ofrendas, se trata en realidad de una celebración íntima. Es tiempo de honrar el legado de Buda a través de la compasión hacia todos los seres. De hecho, en la filosofía budista se habla de la interdependencia como uno de los principios que dan sentido a la bondad; en palabras muy sencillas: tú estás en todo y todo está en ti.

 

Esta idea es bellísima, pero la verdad es que aplicarla en todo momento no es sencillo. El día a día nos introduce en una dinámica en la que a veces parece inevitable expresarse mal de otros, enojarse porque alguien no hace lo que esperamos o acabar con el mosquito que interrumpe nuestro sueño. Por eso hoy no quiero proponerte que te vuelvas un sabio y santo ignorando tu realidad y contexto, sino más bien invitarte a hacer una meditación que te ilumine en lo que sea que desees trabajar espiritualmente.

 

MEDITACIÓN

1. Encuentra un espacio cómodo y silencioso en el que puedas escucharte y sentirte.

2. Cierra los ojos y respira por la nariz.

3. Cuando percibas que el ritmo de tus inhalaciones y exhalaciones se ha vuelto profundo y sin esfuerzo, piensa en un aspecto de tu vida que requiera “iluminarse”. Tal vez algo o alguien que debas dejar ir para estar mejor, un ciclo que te gustaría cerrar o un hábito del cual preferirías deshacerte.

4. Cuando lo tengas claro, visualízate en tu condición ideal; encuentra adjetivos que te describen en esa faceta serena, compasiva y solidaria contigo y con otros; contémplalos.

5. Continúa con los ojos cerrados y recuerda que Buda no nació iluminado, simplemente eligió un camino que lo condujo hacia ese estado. Tú puedes hacer lo mismo y esta meditación es parte de esa decisión de evolucionar constantemente.

6. Antes de regresar a tu rutina normal, detente un momento para agradecer tu vida. Porque sí, hoy también es Día de las Madres… así que desde el corazón abierto dile gracias a ese ser que te trajo al mundo. Después de todo, esta meditación no existiría sin tu presencia terrenal.

 

NAMASTE.

 

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