¿En qué se parece el efecto del estrés y el de la comida chatarra?

Harmonía / 2017-12-14

Independientemente de tus actividades y del ritmo de vida que lleves, es muy probable que si vives en una ciudad grande estés sobreexpuesta o sobreexpuesto más que mucha gente al estrés y a la comida chatarra. Ambas cosas pueden relacionarse con la velocidad del día a día que exige una metrópolis, aunque no es el único factor ni el más importante, pues depende de cada quién la decisión del tipo de rutinas y cuidados que le da a su cuerpo pese a los obstáculos y ritmos demandantes del exterior.

 

En definitiva, el estrés y la mala alimentación combinados en nuestro cuerpo no son buenosy debemos estar atentos a las señales que nos da si estamos excediendo nuestra dosis de comida chatarra o si nuestros niveles de estrés crecen dramáticamente. Cuando el estrés genera ansiedad, puede ser la misma ansiedad la que nos haga consumir alimentos rápidos y altos en azúcar o grasas para satisfacer nuestra necesidad inmediata de bienestar. Uno de los primeros reflejos corporales de ambas situaciones es el aumento de peso, sobre todo de la parte abdominal, pues el estrés produce elevados niveles de cortisol y esta hormona interfiere en el procesamiento de los lípidos y en el metabolismo. Sobra decir que la comida alta en grasas, carbohidratos y azúcares tiene este mismo efecto en el cuerpo, además de propiciar la mala circulación, el aumento de colesterol y, a la larga, generar problemas graves como hipertensión o diabetes, también íntimamente ligadas, de nuevo, al estrés.

 

Sin duda esta combinación es una de las más dañinas para el cuerpo. Diferentes factores pueden propiciarlas pero es una realidad concreta que nuestro estilo y ritmo de vida tiene mucho que ver, sobre todo cuando estamos sujetos a rutinas intensas, sedentarias y poco flexibles. Estudios médicos han demostrado que los altos niveles de estrés en el cuerpo cambian de tal manera el metabolismo y procesamiento de las grasas que es como si mantuviéramos una dieta constante de comida chatarra, incluso sin consumirla. Ahora imagina lo que recibe tu cuerpo si aunado al estrés, le sumas los alimentos poco saludables.

 

No podemos culpar totalmente al contexto agitado que nos rodea, aunque tenga gran responsabilidad, pero sí podemos hacernos cargo de nuestros hábitos para tener una mejor calidad de vida que nos permita resistir, con cuerpo y mente, el ritmo competitivo del mundo contemporáneo. Para eso, te recomendamos que prepares un lunch saludable antes de dormir y que lo lleves a tu trabajo. También puedes hacer breves rutinas de ejercicio que te mantengan activo. Es cuestión de hacer pequeños cambios en tu rutina y notarás las enormes diferencias. 

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

Te podría interesar: