Principal

Mindfulness: la clave para disfrutar más del sexo

Time

5 minutos de lectura

¿Te ha pasado que estás en un lugar, pero tu mente está en otro lado? El acelerado ritmo de vida actual y el exceso de estímulos que llegan a través de medios como los digitales, crean el ambiente propicio para la falta de atención a lo que se hace en el momento

 

Su causa principal está en la infinidad de pensamientos que pasan por tu mente todo el tiempo, los cuales te llevan a evocar el pasado, a preocuparte o soñar con el futuro y a querer resolver muchas cosas a la vez. Esto te impide estar en el presente y disfrutarlo, y te lleva a hacer las cosas de forma mecánica, sin ser realmente consciente de cada momento.

 

Y no creas que esto pasa sólo cuando haces algo que no te gusta. Ocurre incluso al hacer lo más agradable y placentero, como la práctica del sexo. ¿O no has notado alguna vez que estás ahí, pero tus pensamientos están muy lejos del momento que deberías disfrutar con tu pareja?

 

Esta falta de atención puede ser el detonante para problemas de índole sexual, como la falta de deseo, la dificultad para llegar al orgasmo, la disfunción eréctil y la eyaculación precoz.

 

Si tú o tu pareja tienen alguno de estos problemas y ya descartaron que haya causas físicas para ellos, es muy probable que la culpable sea su propia mente, que no logra enfocarse en disfrutar del acto sexual.

 

Para contrarrestar el problema de la falta de concentración se emplea la técnica milenaria del mindfulness, que no es otra cosa que la atención plena al momento presente. Es decir, que tu cuerpo, mente y espíritu se encuentren al mismo tiempo, en el mismo lugar y enfocados en el instante que vives en cada momento.

 

Su práctica es reconocida por aportar beneficios para la reducción del estrés, la ansiedad, el dolor crónico y la depresión, y porque genera estados relacionados con el bienestar como la relajación y la calma, así como el incremento de la inteligencia emocional, la creatividad, la productividad, la atención y la memoria.

 

Además, el mindfulness te puede ayudar a mejorar tu vida sexual. Al estar presente en cuerpo, mente y espíritu mientras practicas sexo con tu pareja, serás capaz de disfrutar cada momento del encuentro y dejarte llevar por las sensaciones que recorren tu cuerpo.  

 

Esta atención plena te permite disfrutar de un placer más intenso, erecciones más duraderas y mejores orgasmos. Además te ayuda a identificar aquellos puntos del cuerpo que te provocan una mayor excitación, para que los explotes e intensifiques el placer de cada encuentro. 

 

¿Cómo aplicar el mindfulness al sexo?

No pienses que para poder aprovechar los beneficios de esta práctica en el ámbito sexual vas a tener que ponerte a meditar con tu pareja antes del sexo (aunque si así lo deseas, claro que puedes hacerlo). 

 

De lo que se trata es de que aprendas a enfocarte en lo que haces en cada momento, en todos los ámbitos de tu vida. En el caso del sexo, es importante que dejes fuera de la habitación los problemas, preocupaciones y pendientes del día a día, para que puedas centrar toda tu atención y energía en el momento de placer que estás a punto de disfrutar con tu pareja.

 

En el sexo, como en muchas otras cosas, la respiración es muy importante, ya que te puede ayudar a intensificar el placer, a mantener la erección por más tiempo y a alcanzar el orgasmo más fácilmente. Así que, sin obsesionarte con ello, enfócate en tu respiración y haz que sea profunda y pausada.

 

Además, deja de pensar en cosas como las cuentas por pagar, los pendientes del trabajo o si tu pareja va a notar tus kilos de más. Concéntrate en el momento y disfrútalo con todos los sentidos

 

Deja que el aroma de tu pareja te inunde, mírale a los ojos y deleita tu vista con su cuerpo, escucha con atención su voz y los sonidos que emite al reaccionar a tus caricias, saborea el gusto de su piel y siente la textura de cada parte de su cuerpo.  

 

Además, ponte en contacto con tus propias sensaciones. Haz consciente lo que producen en ti el roce de sus manos, la calidez de su aliento y el ritmo de sus movimientos. Disfruta cada una de esas sensaciones y déjate llevar por el placer sin inhibiciones y sin tener todo el tiempo en la mente que el objetivo es el orgasmo. Simplemente disfruta, siente y deja fluir las emociones que cada sensación provoca.

 

Si aparecen pensamientos que te distraen, respira profundo y deja que pasen, no te detengas en ellos ni los dejes quedarse. Continúa con tu respiración, deja que ésta te lleve de vuelta hacia las sensaciones de tu cuerpo y sumérgete en ellas.

 

Además, haz la prueba y aplica el mindfulness en los diferentes aspectos de tu vida. Al realizar cada cosa con la atención plena que merece, verás cómo logras disfrutar más de cada momento y realizar de mejor manera tus actividades diarias.   


Comment

Up

¿No tienes una cuenta? Registrate aquí

Seacrh