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La conexión cerebro-intestino y su importancia en tu salud

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  • Cómo cuidar tu alimentación para proteger tu salud cerebral

¿Cuántas veces has sentido mariposas en el estómago o esa sensación en el vientre de que algo está mal? Este tipo de sensaciones sugieren que tu cerebro y estómago están conectados. De hecho, en años recientes se le ha dado mucha importancia a las investigaciones acerca de cómo tu estómago es tu segundo cerebro. Por ello, todo lo que comes e ingieres tiene cierta conexión con cómo te sientes emocionalmente. 

 

La conexión que tiene el cerebro con tu estómago está establecida por algo que se llama el eje cerebro-intestino. Este es un término para describir la red de comunicación que conecta estos dos órganos. Están conectados de forma física y bioquímica. 

 

El sistema nervioso y el nervio vago 

Algo que posiblemente no creerás, es que tu intestino contiene 500 millones de neuronas, las cuales están conectadas a tu cerebro a través de nervios en tu sistema nervioso. 

 

El nervio vago es uno de los nervios más grandes; conecta a tu intestino con tu cerebro y manda señales en ambas direcciones. Cuando tu nervio vago se encuentra en buen estado quiere decir que eres mucho menos propenso a tener ansiedad, depresión, problemas digestivos y a una salud mental más equilibrada. 

 

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Neurotransmisores 

Asimismo tu cerebro e intestino están conectados mediante unos químicos llamados neurotransmisores. Éstos controlan los sentimientos y emociones en tu cerebro. Por ejemplo, la serotonina contribuye a que te sientas feliz. Muchos de estos neurotransmisores también son producidos por las células de tu intestino y los trillones de microbios que viven ahí. 

 

Los microbios que viven en tu intestino (flora intestinal) también producen un neurotransmisor importante llamado GABA, el cual te ayuda a controlar los sentimientos de miedo y ansiedad. Existen algunos tipos de probióticos que te ayudan a producir más cantidad de este neurotransmisor para reducir los síntomas de ansiedad y depresión. 

 

La flora intestinal influye en la inflamación de tu cuerpo 

Este eje también está conectado a través de tu sistema inmune, por lo que tu flora intestinal también tiene un impacto en dicho sistema y en la inflamación de tu cuerpo. Esto lo logra al controlar tanto lo que el intestino absorbe y tiene acceso a tu organismo, como lo que es excretado. 

 

Si tu sistema inmune se encuentra en trabajo constante, entonces podría desencadenar un proceso inflamatorio, el cual se asocia con un sinfín de desórdenes cerebrales como depresión, ansiedad y enfermedad de Alzheimer. 

La importancia de cuidar tu flora intestinal 

Como podrás ver, lo que pasa en tu tracto digestivo tiene mucha relación con todo lo que pasa emocionalmente. Por ello, es importante que prestes atención a la calidad y el tipo de alimentos que consumes. Cuidar lo que comes, más allá de ser un tema físico, lo podrías ver como algo que realmente necesitas para tener una salud óptima. 

 

En este caso, los probióticos y prebióticos son la parte más importante de este cuidado. Los siguientes nutrientes esenciales te ayudarán a cuidar de esta conexión intestino-cerebro: 

 

Omega 3 – este tipo de grasa es esencial para que tu cerebro funcione de la forma adecuada. Recuerda que el cerebro es 60% grasa, por lo que es sumamente importante que tu dieta diaria contenga lípidos saludables. Asimismo, los omega 3 pueden ayudarte a tener una flora intestinal saludable. 

 

Lo puedes consumir en alimentos como: salmón, sardinas, anchoas, semillas de chía y linaza, por mencionar algunos. 

 

Productos fermentados – yogurt, kéfir, kombucha y chucrut; todos estos alimentos contienen lactobacilos (un grupo de bacterias esenciales para que tu flora intestinal esté equilibrada). 

 

Alimentos ricos en fibra – las nueces, los granos enteros, las frutas y vegetales son alimentos altos en fibras prebióticas. Está comprobado que si consumes una gran cantidad de estos alimentos, la hormona del estrés (cortisol) se verá reducida. 

 

Alimentos altos en triptófano – este es un aminoácido que se convierte en serotonina. Consumir cosas como carne de pavo, huevos y queso puede ayudarte a alcanzar tus niveles óptimos de triptófano, el cual ayuda a prevenir la depresión, ya que esta afección mental y emocional se relaciona precisamente con los niveles bajos de triptófano en el organismo. 

 

Cuida tu flora intestinal y protege tu cerebro 

Como puedes ver, la relación que tiene tu salud intestinal con todo lo relacionado al cerebro es muy cercana. Existen un sinfín de enfermedades que se podrían tratar simplemente con la alimentación adecuada. En años recientes se le ha dado mucha importancia a las dietas antinflamatorias para tratar temas como la depresión, la artritis reumatoide, la demencia, el Alzheimer, entre otros. Como decía Hipócrates: deja que el alimento sea tu medicina. 

 

Con información de Healthline


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