Celebra el Día Internacional del Yoga

Harmonía / 2018-06-21

Actualmente, el yoga se ha extendido por todo el mundo, así que es muy probable que conozcas a alguien que lo practica o que tú mismo lo hagas. 

 

Sus orígenes se remontan entre 3 mil y 5 mil años atrás, en la India, donde surgió como una práctica física, mental y espiritual, cuyo nombre proviene del sánscrito y significa "unidad" porque simboliza la unión de esos tres elementos: cuerpo, mente y espíritu.

 

Gracias a su popularidad y a los múltiples beneficios que se asocian con su práctica, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió proclamar el 21 de junio como el Día Internacional del Yoga, que empezó a celebrarse a partir del 2015. Esta fecha tiene el objetivo de dar a conocer los beneficios del yoga y promover la práctica de esta disciplina.

 

Además, en diciembre del 2016, el yoga fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

 

El yoga en la actualidad

Las primeras evidencias históricas de esta disciplina fueron descubiertas en la década de los años 30, en unas excavaciones arqueológicas del valle del Indo, en Pakistán. Aquí se encontraron sellos de piedra y figuras que representan a personas en diferentes posturas clásicas del yoga.

 

Aunque se trata de una práctica milenaria en Oriente, en Occidente el yoga llegó hacia finales del siglo XIX, en una época en la que la disciplina se reinventaba en la India, gracias a un movimiento impulsado por el maestro del hinduismo moderno, Swami Vivekananda.

 

Este monje y filósofo buscó la manera de destacar los lados racional, físico y científico del yoga, para hacer de él una disciplina aceptada en Occidente. Estas ideas están plasmadas en su libro Raja Yoga, que sienta las bases de un yoga moderno e internacional.

 

Más tarde, en la primera mitad del siglo XX, llegan a Occidente de los primeros libros que explican y muestran a detalle las posturas del yoga. Así, se empezó a dar más relevancia al aspecto físico de las series de posturas.

 

Yoga para todos

Hoy en día se practican varias formas de yoga y su éxito y el número de seguidores es cada vez mayor en todo el mundo. El lema de la celebración de este año es “Yoga para toda la vida”, el cual va de la mano con este planteamiento, ya que se busca que la disciplina sea conocida y practicada por todos: niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos mayores, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.

 

Además, se pretende recalcar que, más allá de una práctica basada en posturas, es una filosofía de vida que puede ayudar a reencontrar la paz interior, así como la conexión y el equilibrio con uno mismo y con la naturaleza.

 

Adicionalmente, en el aspecto físico, el yoga ayuda a mejorar el equilibrio y el tono muscular y enseña a respirar correctamente. En el aspecto emocional y mental ofrece beneficios contra la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño. 

 

Estilos de yoga

En pocas palabras, el yoga es el camino hacia el bienestar, el equilibrio y la estabilidad que algunos consiguen al meditar, otros al realizar las asanas o posturas, y otros más mediante el control de la respiración (pranayama). 

 

Y por eso, porque existen distintos tipos de personas con diferentes necesidades, es que hay tantos estilos de yoga. Esto ayuda a que cualquier persona pueda vivir el yoga.

 

Si te interesa iniciarte en el yoga, sigue leyendo y descubre en qué consisten algunos de los principales estilos y variantes que se practican en la actualidad, para que puedas elegir el que mejor va contigo: 

 

Hatha: Es el método del que se desprenden todos los estilos mencionados aquí. Se traduce como "esfuerzo" y busca unificar la dualidad de energías que corren a lo largo de la columna vertebral.

 

Kundalini: Es una práctica que privilegia lo energético. Es recomendable para quienes buscan calmar la mente, profundizar en el autoconocimiento y contactar con su ser espiritual sin mucho esfuerzo físico.

 

Ashtanga: Consiste en una práctica vigorosa que se enfoca más en el aspecto físico. Es ideal para tonificar y fortalecer todo el cuerpo, así como para activar el sistema cardiovascular.

 

Bikram: Si te gusta sudar, es para ti. Se realiza en un salón a una temperatura de 40 grados y siempre se repite la misma serie de 26 posturas, lo cual permite perfeccionarlas. El calor activa el metabolismo para acelerar el procesamiento de ácidos grasos.

 

Iyengar: Este estilo de yoga se realiza con ayuda de soportes. Para ello, los salones están acondicionados con cuerdas en la pared, sillas, bloques y mantas que se usan para facilitar el apoyo en las posturas. Es una gran opción para principiantes y para personas de edad avanzada o con alguna lesión.

 

Vinyasa: Es un estilo creativo que se basa en el fluir que resulta de la unión de la respiración y el movimiento. Cada clase es distinta, ya que juega con las posturas para crear secuencias que trabajan aspectos físicos y energéticos específicos. 

 

Restaurativo: Sus principios son relajar, movilizar y fortalecer, mediante movimientos suaves que pueden ayudar a sanar lesiones articulares y dolores recurrentes. Su ritmo lento y el enfoque terapéutico lo hacen muy buena opción para adultos mayores, personas con sobrepeso o lesiones.

 

Anusara: Parte de la idea de que el cuerpo es una manifestación de la divinidad, se nutre de la filosofía tántrica y su objetivo principal es abrir el corazón.

 

Siddha: Es una práctica espiritual que explora conceptos de textos sagrados de la India, donde la devoción se expresa a través de mantras y meditaciones.

 

Acroyoga: Si te gustan las emociones extremas, este puede ser el estilo para ti. Se practica en parejas o grupos y es un estilo que combina movimientos de yoga, danza y acrobacia; además, se realizan muchas inversiones.

 

Prenatal: Dirigido a mujeres embarazadas, les ayuda a preparar su cuerpo para el alumbramiento. Se recomienda practicarlo a partir de la décimo segunda semana de embarazo.

 

Yoga para niños: A través de la práctica lúdica del yoga, se busca desarrollar en los pequeños la atención, la conciencia corporal y diversas técnicas de relajación. 

 

Independientemente del estilo que elijas, ten presente que el yoga es una práctica integral que te enseña a vivir con salud, paz y felicidad, en armonía y equilibrio. Es importante que traslades estos aprendizajes a tu vida cotidiana, para que no se queden sólo en el salón de clase y se conviertan en beneficios reales para alcanzar el bienestar integral. 

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