Sexo e intimidad: ¿por qué no son lo mismo?

Harmonía / 2017-04-05

Existe una gran confusión entre sexo e intimidad; muchas personas incluso utilizan estas palabras de manera indistina asumiendo que el sexo siempre es íntimo y que tener intimidad con alguien significa necesariamente tener relaciones sexuales, pero nada más falso. Debido a esta confusión es que muchas veces creemos que queremos tener sexo cuando en realidad lo que necesitamos es intimidad. Tener sexo casual, sin ninguna conexión emocional, cuando lo que deseamos de verdad es intimidad, puede incluso causarnos depresión

 

Si deseas aumentar el grado de compenetración e intimidad con tu pareja, primero deben elevar su nivel de empatía. El sexo y la intimidad no son lo mismo; cualquier pareja puede tener sexo, pero muy pocas alcanzan una verdadera intimidad. Aquí hay cinco tips para lograrlo:

 

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1. Guarden silencio

Otra confusión común es creer que la intimidad se consigue hablando; si bien esto es posible, la conexión emocional que puede alcanzarse con una buena charla sólo se fortalece en el silencio, cuando una pareja se tiene la suficiente confianza como para sentirse cómoda estando callados juntos. Intenten tener sexo sin hablarse; mírense, tóquense y sonríanse, pero no digan una sola palabra. Será una experiencia única y poderosa.

 

2. Tómenlo con calma

El sexo con prisa, ya sea porque ambos tienen un día muy ocupado o porque se encuentran en un lugar prohibido o inapropiado, puede ser muy satisfactorio e incluso reforzar la complicidad en un pareja; sin embargo, no hay nada como el sexo lento y sin prisa para crear una conexión. Vayan paso por paso, no escatimen en las caricias y los juegos previos.

 

3. Los besos son la clave

Un beso puede ser mucho más íntimo que el sexo; besarse constantemente mientras se tienen relaciones sexuales establece una conexión de pareja única. Esta conexión no sólo es emocional sino química: cuando tu saliva entra en contacto con la de tu pareja se intercambian hormonas como la testosterona, la cual incrementa el deseo sexual. Otras hormonas presentes durante los besos son la oxitocina y la dopamina, que provocan placer y bienestar, y esta sensación quedará neurológicamente asociada con tu pareja mediante los besos.

 

4. Compartan una fantasía

¿Tienes alguna fantasía que siempre hayas querido cumplir pero no te atreves a confesarla? ¡Es el momento! Compartir tus deseos más secretos con tu pareja no sólo fortalecerá la confianza entre ustedes sino que puede resultar sumamente excitante y absolutamente revitalizante para su vida sexual. Olvídate de las inhibiciones y cuéntale esa fantasía que creíste nunca poder realizar. Pero cuidado: vayan paso a paso y no hagan nada con lo que no se sientan completamente cómodos.

 

5. Abre los ojos

Muchas personas acostumbran cerrar los ojos durante las relaciones sexuales, ¡no saben todo lo que se pierden! Manten los ojos abiertos, es más, mantén los ojos en los ojos de tu pareja. La conexión será intensa e instantánea. Observen sus cuerpos, sus gestos de placer, reconózcanse. La mirada es una herramienta muy poderosa y un gran afrodisíaco.

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