Salud vaginal: todo lo que necesitas saber

Harmonía / 2016-07-06

Mientras los órganos sexuales masculinos están perfectamente identificados y no existe ninguna duda sobre la diferencia entre pene y testículos, no todos conocen la diferencia entre vulva y vagina. Entonces empecemos por lo primero: la vulva es el conjunto de órganos sexuales externos, es decir, labios mayores, labios menores y clítoris. La vagina es un conducto musculado con forma cilíndrica que está recubierto de una capa mucosa y forma parte de los órganos sexuales internos. Y es ahí, en la vagina, donde se producen las infecciones.

 

La salud vaginal está determinada por el equilibrio de dos factores clave: estrógenos y microbiota vaginal.

 

La vagina es el órgano con mayor concentración de estrógenos del cuerpo femenino y su salud depende de que sus niveles sean los adecuados. El recubrimiento vaginal que le da lubricación y elasticidad se renueva y mantiene gracias a la presencia de los estrógenos. Cuando la cantidad de estrógenos disminuye —por ejemplo durante la menopausia—, el recubrimiento vaginal se adelgaza ocasionando síntomas como:

 

  • Sequedad vaginal
  • Sensación de ardor o quemazón
  • Dolor en las relaciones sexuales
  • Incontinencia urinaria
  • Dificultad y/o dolor al orinar
  • Infecciones urinarias frecuentes

 

En cuanto a la microbiota vaginal, se halla compuesta por una serie de microorganismos vivos, principalmente bacterias del tipo lactobacilo, que garantizan el equilibrio y salud de la vagina al bloquear el paso a otros microorganismos patógenos.

 

El equilibrio de la microbiota vaginal puede alterarse por los siguientes factores, que disminuyen e incluso eliminan por completo estos microorganismos beneficiosos:

 

  • Utilizar productos para la higiene íntima que alteran el pH vaginal
  • El estado hormonal, principalmente, la reducción del nivel de estrógenos
  • El aumento del pH vaginal por causa del semen o la menstruación
  • El método anticonceptivo utilizado
  • La gestación
  • Los antibióticos
  • El uso de desodorantes o duchas vaginales con perfume

 

Cuando la microbiota vaginal se encuentra desequilibrada, la vagina pierde su barrera protectora, por lo que es común la aparición de infecciones.

 

¿Cómo saber si tengo una infección vaginal?

 

Estos son los principales síntomas:

 

  • Sientes comezón o irritación
  • Presentas dolor durante las relaciones sexuales o al orinar
  • Tu vagina tiene un olor desagradable
  • Notas cambios en la consistencia, olor o cantidad de la secreción vaginal

 

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Por eso es tan importante conocer tu cuerpo y saber cómo se comporta ante los distintos cambios hormonales de tu ciclo menstrual, embarazo o menopausia. El autoconocimiento se traduce en salud.

 

Por último, te dejamos algunas recomendaciones básicas para tu salud vaginal:

 

  • Evita las tinas y las sales de baño.
  • Usa ropa interior de algodón.
  • Cámbiate frecuentemente de toalla sanitaria o tampón.
  • Evita la ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Evita el uso de desodorantes vaginales, talcos o toallitas perfumadas.
  • Evita los lubricantes de aceite.
  • No utilices duchas vaginales.
  • Límpiate y sécate de delante hacia atrás para evitar pasar bacterias de tu recto a tu zona vaginal.
  • Evita la depilación total.. El vello púbico protege tu vagina contra bacterias e irritaciones.

 

Si tienes dudas acerca de cómo cuidarte o crees que puedes tener una infección vaginal, no te automediques, podrías estar encubriendo síntomas de algún problema más serio, consulta siempre a un profesional. 

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