¿Puede el cuerpo anularse a sí mismo?

Harmonía / 2016-01-28

Se trata de las anti-selfies (nombre acuñado por Gloria Crespo) de la artista estadounidense Francesca Woodman (1958-1981). Serie de fotografías que juegan con aparecer y desaparecer.

 

Imagen de la serie 'Angels', Roma, 1977 © George and Betty Woodman.

Las fotografías son inquietantes pues no reflejan una mera vanidad, sino un estado natural (casi caótico) del alma del artista. Este ejemplo sirve para reflexionar sobre un nuevo tipo de fotografía. Uno donde la prioridad no es la perfección ni la reafirmación de un estereotipo de belleza.

 

'House 4', Providence, Rhode Island, 1976 © George and Betty Woodman.

Aunque las fotografías fueron tomadas hace varios años, la cuestión es pertinente para nuestros tiempos. Sabemos cuántas veces algunas compañías se han involucrado en controversias por reforzar una idea falsa sobre el cuerpo real de las personas. ¿Somos en verdad esos personajes que retratamos en las fotografías? Si dejáramos de lado la opinión de los demás, ¿cómo nos gustaría posar? ¿Qué vemos de la vida de los demás cuando los conocemos a través de sus autorretratos?

 

'Self deceit 1', Roma, 1978 © George and Betty Woodman.

También el caso de Essena O’Neil despertó la controversia sobre la cantidad de intentos y el tiempo dedicado a obtener una fotografía que puede dedicar alguien con el fin de favorecer nuestro cuerpo y estilo de vida; requisito de algunas estrellas de las redes sociales para ser admiradas. Las anti-selfies de Francesca Woodman (junto con el testimonio de otras mujeres y hombres que se han pronunciado en contra de la vanidad de las redes sociales) sirven para reflexionar sobre la importancia que depositamos en la imagen que presentamos de nosotros mismos hacia los demás.

Sin título, Nueva York, 1979-80 © George and Betty Woodman.

Si siempre ha sido crucial cuestionar el peso que damos a la opinión de los demás, es en la era de la tecnología y la exposición de la privacidad cuando más debemos considerarlo. Cada persona tiene derecho a construir su propia opinión sobre los comportamientos que adquiere a través de las redes sociales, pero consideramos que lo importante es no dejarse afectar en un sentido negativo por la opinión de quien observa lo que compartimos.

Sin título, Nueva York, 1979 © George and Betty Woodman.

La cultura de la imagen acompaña a nuestra generación todos los días. Existe un uso positivo de las redes sociales como herramienta en la cual no se trata de complacer a alguien, sino de sentirse bien con uno mismo y de comparitr la información que consideramos valiosa sin estar en espera de la aprobación ajena.

Imagen de la serie 'Space 2', Providence, Rhode Island, 1976 © George and Betty Woodward.

Tenemos al alcance poderosas herramientas de habilidades sociales. Dejar de lado el temor a la soledad, a una idea de abandono, puede ayudar a mejorar la calidad del contenido que se comparte todos los días y que está al alcance de miles de personas. Creemos que si esto cambia, incluso nuestras habilidades sociales podrán mejorar. Ir al trabajo, a una fiesta o asistir a clases todos los días serán acciones que no tendrán fundamento en el ego, sino en los verdaderos deseos individuales.

 

 

 

 

 

 

 

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