4 estudios que debe incluir tu revisión ginecológica anual

Harmonía / 2016-09-05

Al hablar de salud, uno de los aspectos más importantes para conservarla es la prevención, de la cual forman parte las revisiones médicas periódicas. Si eres mujer, una de las visitas obligadas es al ginecólogo, quien te realizará diversos estudios para asegurar una buena salud sexual y reproductiva. Mediante diversos estudios, este especialista es capaz de detectar lesiones, infecciones e incluso ciertos tipos de cáncer en etapas tempranas, para darles el tratamiento adecuado de ser necesario.

 

Aunque existen un gran número de exámenes que se pueden realizar según las necesidades de cada persona, los estudios básicos que se requieren en un check-up ginecológico de rutina son: Papanicolau, prueba de VPH, colposcopía y mastografía, y aquí te contamos en qué consiste cada uno. 

 

Examen de Papanicolaou

 

Esta prueba ayuda a detectar el cáncer cervicouterino y debe realizarse cada año, a partir de que comienzas una vida sexual activa. Para realizarla, el médico toma una pequeña muestra de tejido del cuello uterino para su análisis.

 

El mejor momento para asistir a esta prueba es cuando hayan pasado alrededor de cinco días después del término de tu período menstrualPrevio a que acudas a tu consulta, se recomienda que evites tener relaciones sexuales al menos 24 horas antes, además, durante ese tiempo es importante que dejes de usar tampones, medicamentos por vía vaginal, y cualquier sustancia que se coloque dentro de la vagina, como los espermicidas o las duchas especiales para la higiene íntima.

 

Prueba para detectar el VPH

 

Los virus del papiloma humano (VPH) son virus comunes que pueden causar verrugas genitales. Existen más de 100 tipos ellos, de los cuales, alrededor de 30 se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar cáncer.

 

Para detectarlo y tratarlo a tiempo, es importante que las mujeres se realicen un examen cada año, en el cual, el especialista tomará una muestra de tejido del cuello del útero.

 

Por su similitud, esta prueba suele realizarse al mismo tiempo que la del Papanicolaou, por lo que las recomendaciones para ella son las mismas.

 

Colposcopía

 

Para realizar este examen, el médico utiliza un microscopio y una luz potente, con los que revisa el cuello uterino en busca de lesiones, manchas o áreas anormales. Además, se utiliza una solución especial, la cual se coloca en las paredes vaginales, con el fin de remover la mucosidad que la cubre y resaltar las áreas que pudieran lucir anormales.

 

Si durante el procedimiento se detecta alguna anomalía, el especialista tomará pequeñas biopsias para su análisis en el laboratorio. Adicionalmente, si la lesión encontrada lo amerita, se es posible usar un láser para cauterizar la zona.

 

Al igual que en los procedimientos mencionados anteriormente, para realizar la colposcopia es importante no tener relaciones sexuales ni introducir objetos (como tampones) o sustancias en la vagina durante las 24 horas previas al estudio.

 

Ultrasonido mamario y mastografía

 

Es importante que, además de la autoexploración de los senos, que se recomienda hacer una vez por semana, las mujeres acudan periódicamente a revisiones médicas, para prevenir y detectar el cáncer de mama.

 

Así, a partir de los 30 años, se debe realizar anualmente ultrasonido de mama, mientras que de los 40 en adelante, se debe practicar cada año una mastografía, que consiste en una radiografía de las glándulas mamarias. Esta prueba permite detectar tumores muy pequeños, que difícilmente se pueden encontrar con la autoexploración o la revisión clínica.

 

La prevención es vital, ya que, según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 30% de los casos de cáncer de mama y cervicoutrerino se pueden prevenir y tratar a tiempo, gracias a los exámenes regulares y oportunos

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