cómo plantar tus propios jitomates

De tu huerto a tu mesa: cómo plantar tus propios jitomates

Harmonía / 2016-06-08

Los jitomates son probablemente uno de los frutos más benéficos para la salud y prácticamente se encuentran en cualquier tradición gastronómica del mundo, pero sus cualidades no terminan ahí, porque cosecharlos en casa es sumamente sencillo.

 

El jitomate, fruto originario del continente americano, posee, de acuerdo a un estudio del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas y de la Universitat Politècnica de Valencia , un poderoso antioxidante natural; 4.5 veces superior que la vitamina E y 10 veces más potente que la vitamina C. El estudio dice que la presencia de este antioxidante explicaría el porqué el fruto resulta excelente para reducir el colesterol, el riesgo de infarto, prevenir infecciones, reducir el ácido úrico y  aplacar el dolor articular.

 

Para plantar jitomates en casa se requieren de semillas de jitomate frescas, que se pueden adquirir en un vivero, tiendas especializadas o de cualquier jitomate.También debemos tener tierra y de preferencia, algún fertilizante natural, aunque esto último no es del todo necesario, ya que siempre puedes hacer composta casera para devolver los nutrientes al sutrato. Necesitamos además un recipiente, puede usarse algún bote de PET reciclado. Hay que lavar las semillas y dejarlas libres de pulpa, después hay que secarlas dejándolas sobre papel de cocina al aire libre. Cuando se encuentren del todo secas, se plantan en la tierra a una profundidad de cinco centímetros y dejando otros cinco centímetros de distancia entre cada una.

 

Después de realizado este primer paso habrá que regar la planta y cubrirla con hule cristalino para retener la humedad. Luego viene la espera, hay que aguardar a que surjan los primeros brotes.Recuerda que la planta necesita de sol, sin exagerar, y agua. Cuando el brote haya alcanzado 6 u 8 centímetros, habrá que trasplantar cada una de las nuevas plantitas a una maceta individual. Esto debe hacerse con sumo cuidado, pues durante el proceso las raíces quedan expuestas y a veces se maltratan un poco. Haberlas regado con abundante agua nos asegurará que la tierra se encuentre blanda y la operación resulte sencilla.

 

En este segundo recipiente esperaremos a que el brote alcance los 15 centímetros de altura para luego trasplantarla a su lugar final, donde hundiremos la raíz profundamente y la cubriremos de tierra, abonaremos, y tendremos dispuesto un tutor de metro y medio de altura, un palo, de donde iremos sujetando la planta mientras crezca para ayudarle a mantenerse erguida.

 

 

Debes tener en cuenta que será necesario podar la planta cada tanto y regarla con asiduad. Así como cuidar que la temperatura del lugar donde se encuentre no cambie drásticamente. Si sigues estos sencillos pasos y eres constante seguramente tendrás jitomates en casa muy pronto. El sabor de este fruto plantado en casa siempre será mucho mejor que uno de supermercado.

 

¿Qué tanto consumes jitomate? ¿Cómo lo prefieres? Compártenos tu receta favorita.

 

 

Con información de La Huertina de Toni

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