4 causas profundas que te impiden bajar de peso y cómo revertirlas

Mercedes Páez / 2017-06-21

¿Cuántas veces has tratado de hacer dieta, logrando los mismos resultados una y otra vez? En el mejor de los casos, bajas algunos kilos que recuperas en cuanto vuelves a tus hábitos cotidianos. Si consideramos que somos 99% energía y 1% materia, ¿qué te parece esta lógica?: es desde tu energía que no estás listo para bajar de peso, e incluso podrías estar protegiéndote de algo más grande que tu “sueño” de alcanzar tu peso ideal.

 

Aquí te dejo cuatro razones por las cuales no tener éxito en la pérdida de peso tiene más que ver con tu mundo interno que con tus hábitos o el tipo de dieta en turno. 

 

1. Emociones

Podrías estar ocultando tus emociones, ya que es relativamente más fácil vivir preocupado por la báscula que empezar a contactar con las emociones de una vida que llevas cargando. Digamos que la atención que pones en tu empeño por perder peso es una atención que estás redirigiendo hacia ese lugar, para no ponerla en temas (generalmente dolorosos) no resueltos de tu pasado.

 

¿Qué puedes hacer? Intenta que cada vez que vayas a comer te preguntes si realmente tienes hambre, y desde qué estado emocional estás comiendo. Contacta con la emoción y, en la medida de lo posible, deja de comer cuando te sientas triste, ansioso, aburrido; mejor sal a caminar o medita… Entre más tiempo logres sostener esta intención y poniendo atención en las emociones que emergen, más puedes darte cuenta por dónde anda el tema que has ocultado.

 

2. Estrés

Estás estresado y ese estado detiene todas tus funciones biológicas. En una sociedad donde el estrés parece ser algo normal porque erróneamente se asocia con la responsabilidad, las consecuencias de ello son que nuestras funciones biológicas cada vez se sienten más amenazadas y, por consiguiente, más afectadas. Si eres una fábrica de cortisol por los altos niveles de estrés que manejas, es muy poco probable que tus funciones metabólicas estén al 100 y que puedas llegar fácilmente a tus objetivos de pérdida de peso.

 

¿Qué puedes hacer? Practica la meditación y observa con qué frecuencia te estresas, por qué terminaste comiendo algo “indebido” o fuera de la dieta. Tal vez te impresione darte cuenta de que muchas veces al día recurres a la comida para tranquilizarte. Sé consciente de ello, detente antes de comer algo, sal a tomar aire y respirar profundamente.

 

3. Creencias

A lo largo de una vida llena de dietas es normal que en algún punto empieces a pensar (y a creer) que hay algo malo con tu organismo, que nada te funciona, que con sólo ver un pastel engordas. Esto puede hacer que cada comida de tu día se convierta en una fuente de estrés y como tienes que comer al menos tres veces al día, todo esto se convierte en un círculo vicioso donde a mayor estrés, mayor cortisol, más lento el metabolismo y más reforzadas las creencias acerca de hay algo malo en ti.

 

¿Qué puedes hacer? Revisa tus creencias y recuerda con qué frecuencia piensas que eres una causa perdida y que nada te funciona, porque eso es lo que estás saliendo a evidenciar. Cuestiónate lo que dices y piensas y ábrete a la posibilidad de que pudieras tener muchas otras formas de perder peso que impliquen hacer las cosas de manera diferente para llegar al resultado que buscas.

 

4. Causa interna

Puedes darte cuenta si existe alguna causa interna que no te permite bajar de peso si has alcanzado muchos otros objetivos en la vida menos ése. Puede ser que el fondo, en el inconsciente, creas que si alcanzas esa imagen “ideal” no te reconocerías, pues parte de tu identidad ha estado definida por la obsesión de perder peso. O que siendo “tan libre” tal vez abandonarías a tu pareja o llamarías tanto la atención que causarías envidias en lugar de obtener amor. Todo esto sucede de manera inconsciente y al final es una protección de algo más grande que esa pérdida de peso.

 

¿Qué puedes hacer? Pregúntate si pudiera ser que al bajar de peso te afectarías a ti o a quien amas y ahí puedes encontrar la respuesta del por qué te niegas inconscientemente a perder peso.

 

Ser delgado es una convención recurrente con un peso social muy grande. La industria de las dietas, las pastillas y las cirugías es multimillonaria y las personas que vivimos con esta obsesión por el peso ocupamos gran parte de nuestra energía de vida tratando de perderlo. Tal vez es hora de entender que las mismas acciones producen los mismos resultados y que quizás es momento de cambiar hacia una estrategia más profunda que finalmente te libere del peso de una vida emocional que espera desesperadamente ser resuelta.

 

Si deseas contactar a la autora, escríbele directamente a mercedeslifecoach@outlook.com

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