¿Qué tipo de terapia es mejor para ti? Parte I: Gestalt

Harmonía / 2016-09-15

Todas las personas somos distintas. Aunque tenemos rasgos en común, cada quien viene de un contexto específico que lo hace único. Por eso, si decidimos asistir a terapia para atender algún asunto con el que no nos sentimos cómodos, es importante elegir qué enfoque nos va mejor. Para ello, preparamos una serie de textos que explican en qué consisten distintos tipos de terapia. La primera entrega es sobre la terapia de la Gestalt.

 

La terapia Gestalt o de la Gestalt se enfoca en la multiplicidad de formas de ser que existen en los seres humanos. Por eso no reduce los comportamientos a una cuestión medible u observable. Es una teoría muy utilizada actualmente en la psicoterapia.

 

La psicología Gestalt nació en 1912 en Estados Unidos y tiene su base en el trabajo del psicólogo estonio Wolfgang Kölher y el alemán Kurt Koffka, quienes determinaron que el cerebro humano organiza todo lo que percibe. Es decir, tanto las totalidades como las partes de lo que observa. Del trabajo de estos dos hombres deriva la frase “El todo es más que la suma de las partes”, la cual ha adquirido popularidad cuando se trata de explicar la teoría de la Gestalt. A lo que se referían era que siempre que se habla de una totalidad, es necesaria la interrelación de las partes que se unen para conformarla.

 

La terapia Gestalt enfatiza las experiencias personales y subjetivas de cada persona. Por eso, la autorrealización, la búsqueda de las mejores decisiones y la concepción que tiene el paciente sobre sí mismo son elementos prioritarios. Además, según los partidarios del Gestalt, todos creamos en nuestra mente imágenes más o menos coherentes sobre nosotros mismos y lo que nos rodea, las cuales más allá de ser la unión de secuencias de información, son la base de todas las decisiones que tomamos y la manera en la que interpretamos la realidad.

 

Para los terapeutas de esta escuela, el ser humano es un agente capaz de desarrollarse de forma libre y autónoma, por lo que su trabajo funge como una guía más que como una imposición teórica o práctica. Si te interesa asistir a este tipo de terapia, aquí van algunos detalles sobre su forma de ser.

 

  • Para la terapia Gestalt, la manera en que recordamos el pasado, así como la visualización que tenemos sobre el futuro, son productos de la manera en que habitamos el presente. Por eso, se centran en trabajar las emociones del aquí y el ahora.
  • Es importante notar lo que ocurre con uno mismo. En estas terapias es necesario ser honestos con nosotros mismos y aprender a reconocer nuestras emociones. Así se desarrolla una mejor inteligencia emocional.
  • La toma de conciencia y responsabilidad sobre nuestros propios actos y maneras de percibir la realidad ayuda a identificar y asumir las consecuencias de lo que hacemos o dejamos de hacer. A partir de la aceptación de los errores y el planteamiento de posibles riesgos, se crea una autonomía.

 

El objetivo de la terapia basada en la teoría de la Gestalt es que el paciente pueda comprender sus conflictos en un sentido global que le permita desarrollar sus potencialidades. Lo ideal es alcanzar una comprensión estructural y total de lo que ocurre en su mente para obtener el control sobre ella. ¿Te interesa este tipo de terapia? ¿Crees que sería la mejor opción para ti?

 

Sigue con ¿Qué tipo de terapia es mejor para ti? Parte II: cognitivo-conductual

 

Fuentes:

Instituto de terapia Gestalt

Psicología y mente

Algarabía

 

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