Estas 6 canciones han moldeado nuestros cerebros y con ello, la historia de la civilización

Edmeé García / 2016-08-15

Los avances en la tecnología han hecho posible posible que la neurociencia explore cómo el cerebro humano evolucionó o se adaptó para pensar.   De acuerdo al neurocientífico, músico y productor Daniel J. Levitin la música ha jugado un papel crucial tanto en el funcionamiento del cerebro  y el desarrollo de lo que él llama la mente musical que  a su vez ha permitido el surgimiento de la civilización. En su libro “El mundo en 6 canciones” Levitin explica que la música no es simplemente un pasatiempo o forma de distracción, sino:

 

 “Un elemento clave de nuestra identidad como especie, una actividad que abrió el camino para el desarrollo de conductas complejas como el lenguaje, la coordinación de operaciones a larga escala y para pasar el conocimiento de una generación a otra".

 

De acuerdo al neurocientífico las facultades que componen el cerebro musical son tres: 

  • Perspectiva

Esta es nuestra capacidad de entender que otros se sienten de forma de diferente a nosotros. 

  • Representación

Es decir, podemos pensar en cosas que no están presentes a nivel material, pensar en una mesa por ejemplo aunque no la tengamos enfrente. Pero también significa que podemos mantener cierta distancia emocional con respecto a nuestros pensamientos, por ejemplo podemos pensar en el enojo sin enojarnos. 

  • Reorganización

Nuestra capacidad de tomar elementos y cambiarlos de organización jerárquica.

 

Todas estas son facultades que nuestra especie domina en un nivel avanzado y le han permitido desarrollarse hasta ahora. En su libro, Levitin logra traducir la complejidad de los descubrimientos y conceptos de la neurobiología a un lenguaje sencillo que nos acerca a cómo la música ha afectado la evolución del cerebro y definido la experiencia humana. De acuerdo al neurocientífico la música ha sido usada de 6 maneras por nuestra especie para cumplir diferentes funciones; de tal manera que si queremos entender el verdadero papel de la música en la vida humana conviene ver las canciones desde estas 6 categorías: 


1. Amistad
A través del tiempo los grupos humanos que bailaban y cantaban juntos podían tener ventajas  al momento de enfrentarse a una amenaza. Ya que cuando sincronizamos nuestros movimientos y voces nuestra actividad cerebral también se sincroniza. La música permitió a los primeros grupos humanos crear lazos y unirse en grupos cada vez más grandes, lo cual a su vez permitió el desarrollo de las civliaciones conocidas. Por otro lado la música podía aliviar y canalizar creativamente las tensiones entre los miembros de un grupo e inspirar sentimientos de empatía. Esto es cierto aún en nuestros días, pues la música es una forma de unir a las personas con sentimientos, intereses e ideas similares. Pero también de acentuar la  trascendencia de la experiencia común de humanidad que compartimos por encima de nuestras diferencias. Un ejemplo de este tipo de canciones es “Give peace a chance” de los Beatles. 

 

 

2. Gozo
Algo fundamental para la vida de los primeros grupos humanos era la expresión de gozo y la música es capaz de elevar los niveles de dopamina, mejorando nuestro humor y también produciendo sensaciones placenteras. Además de reducir el estrés y mejorar el sentimiento de bienestar general.  La celebración de gozo de estar vivos renueva nuestra conexión con la vida misma y nuestro propósito en ella. A veces vivir puede ser duro, pero a veces también es maravilloso y recordar los buenos tiempos nos ayuda a cultivar resiliencia. Quizá por eso “Happy” de Pharrel Williams ha gozado de tanta popularidad. 

 

3. Consuelo
Las canciones de cuna que resultan tranquilizantes tanto para la madre como para el hijo entran dentro de esta categoría.También esto nos explica por qué tendemos a escuchar música triste cuando nos sentimos así. Cuando nos sentimos tristes secretamos prolactina, una hormona tranquilizante que también  secreta durante la lactancia, el nacimiento y el orgasmo. La música triste puede canalizar estos procesos y aliviar estos sentimientos y alentar sensaciones de conexión y entendimiento. Pues el mensaje implícito de este tipo de canciones es “no estás solo, otros han experimentado estas cosas y las han superado”. 

En palabras de Levitin:

“La pena tiene un propósito fisiológico y puedes ser una respuesta adaptativa que nos ayuda a conservar energía y volver a orienta nuestras prioridades para el futuro después de un evento traumático”. 

Si de música triste que da placer se trata el blues tiene un lugar prominente y “Going down slow” de Muddy Watters puede ser perfecta para un día gris. 


4. Conocimiento
Antes de que hubiera lenguaje escrito la memoria jugaba un papel muy importante en  la vida humana. La música también es una forma de codificar y guardar información importante y pasarla a la siguiente generación. Los acentos, métricas y repeticiones conforman un excelente vehículo para la memorización. A la fecha muchos niños siguen aprendiendo el abecedario y algunas otras cosas a través de canciones. Algunas canciones le piden al escucha  que aprenda y recuerde algo otras pueden ser del intérprete para si mismo, como un recordatorio de lo que debe hacer. Un ejemplo de esto es “I walk the line” de Jhonny Cash, que aunque a primera vista parezca una canción de amor, en realidad abre hablando de la felicidad que ha experimentado y que no desea perder. De tal manera que se puede recordar a si mismo lo que está en juego si comete un error. Los humanos no sólo necesitamos saber, también necesitamos cantar sobre ello.


5. Religión

Algunas de las canciones más emotivas y bellas que se han escrito han sido canciones espirituales. Estas canciones no sólo son himnos a dios sino también una alabanza a conceptos abstractos como la bondad, cooperación y generosidad.  Estas piezas son capaces de evocar reacciones emocionales profundas y experiencias religiosas, pues los rituales nos elevan del mundo material hacia nociones y reinos más elevados.  Un ejemplo de este tipo de canción es el conocido himno “Amazing grace”. 

 

6. Amor
Los cambios neuroquímicos que suceden durante los primeros meses de una relación incluyen niveles altos de oxitocina y hormonas que producen sentimientos placenteros. Así que de alguna forma enamorarse podría contar como un estado alterado de consciencia. Este tipo de canciones no sólo se refieren a las canciones de amor romántico, también el amor desinteresado que nos embarga cuando nos comprometemos con otra persona o cuando nos sacrificamos por el bienestar de la comunidad. La música nos saca de nosotros mismos y nos permite enfocarnos en otras personas y “To make you feel my love” de Adele es un ejemplo de esto. 

De acuerdo a Daniel J. Levitin el celebrar y experimentar todas estas cosas y tener la capacidad de crear música y canciones sobre ellas, es en realidad lo que nos hace humanos. 

 

Con información de “The World In Six Songs” de Daniel J. Levitin y TED. 

 

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