Trauma y disociación: mecanismos de defensa de la psique

Harmonía / 2017-10-26

La mente es capaz de adaptarse a todos los estímulos que recibe en el día a día. Desde los placenteros, que disfruta mediante la liberación de sustancias de placer, hasta los más desagradables, ante los cuales activa mecanismos de defensa para poder sobrevivir. Uno de ellos es la disociación ante el trauma.

 

La disociación consiste en la desconexión de dos cosas que suelen relacionarse entre sí. Por ejemplo, los pensamientos, la memoria y el sentido de identidad. Cuando ocurre una disociación, las experiencias y sucesos que suelen conectarse se desprenden, lo cual da lugar a una distorsión de la experiencia, y la interpretación del suceso queda alterada y se llena de significados personales e interpersonales.

 

Esto puede ocurrir como consecuencia de un evento traumático, y algunas de sus manifestaciones son las siguientes:

 

Despersonalización

La persona se siente ajena a su cuerpo, su mente o al entorno que la rodea.  

 

Desrealización

Se refiere a la percepción de irrealidad del mundo externo. Es una especie de bruma emocional en la que parece que el mundo exterior carece de matices o sensaciones.

 

Microamnesias

Ocurren cuando la persona olvida de pronto lo que estaba haciendo. Por ejemplo, del tema que estaba hablando o el camino que estaba recorriendo hacia un destino en particular.

 

El trauma que lleva a estas disociaciones ocurre ante la presencia de sensaciones y emociones intolerables, conflictos psíquicos, tratamientos de enfermedades, maltrato en la infancia, etc. Puede tratarse mediante terapia, por lo que se recomienda que si alguno de los síntomas anteriores te ha ocurrido alguna vez, acudas con un profesional. Después de todo, recibir ayuda es algo bueno para cualquiera.

Queremos ayudarte a encontrar las mejores ofertas enfocadas en bienestar durante El Buen Fin.

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: