Tips para dejar de sobreanalizar nuestras decisiones

/ 2016-02-09

Empecemos por aceptar que tenemos un problema: analizamos demasiado cualquier idea que tenemos. En un principio puede que esto no sea necesariamente perjudicial. De hecho, las acciones premeditadas tienden a ser menos intempestivas y a veces más prudentes. No obstante, sobreanalizar nuestras decisiones puede nublar nuestro juicio y elevar los niveles de estrés del cuerpo. Todo esto conlleva a que tomar decisiones o llevar acciones a cabo se complique y podemos llegar a paralizarnos por pensar demasiado. Evita llegar a este punto con los siguientes tips:


 

1. Modifica tu perspectiva

La próxima vez que estés pensando en lo que podría suceder si tomas una decisión, trata de concentrarte en las consecuencias positivas por encima de las negativas. Cuando analizamos demasiado las cosas solemos basarnos en el miedo, pero este sentimiento se sustenta en supuestos que son falsos. La próxima vez que estés pensando en lo que podría suceder si tomas una decisión, imagina todo lo bueno que podría pasar.

 

2. Medita

La meditación se recomienda por muchas razones. Una de ellas es la claridad mental que produce. Cuando mantenemos el hábito de la meditación, nuestras decisiones abruman menos porque tenemos la mente en calma y podemos comprender con claridad nuestros propios pensamientos.

 

3. Sé objetivo

Es normal que en el presente todas las decisiones parezcan trascendentes, pero la próxima vez que te sientas angustiado por tener que tomar una decisión, pregúntate si en un futuro cercano o lejano repercutirá de alguna forma lo que elijas. Muchas veces los efectos de una decisión no modifican a largo plazo nuestra vida, así que despreocúpate por lo que pueda pasar en el futuro, que casi todo es impredecible.

 

4. No anheles la perfección

Todas las decisiones pueden tener consecuencias buenas o malas. No esperes que tus acciones sean perfectas, sino disfruta lo que sucede y fluye con los caminos de la vida. Si actúas esperando la perfección, lo más probable es que te cueste trabajo tomar decisiones si algo llega a salir mal, pero esto es normal y no debe ser un factor de estrés en tu vida. Además, recuerda que el mal es una perspectiva nada más.

 

5. Agradece

Esta es una de las claves para ser feliz. El estado de agradecimiento mejora la perspectiva de cualquier eventualidad que pueda suceder luego de tomar una decisión. Cuando una persona es agradecida, todo lo que sucede se torna en algo positivo para el desarrollo personal: puede ser una lección, el cierre de un ciclo o simplemente un aprendizaje nuevo. Agradece todo lo que sucede a tu alrededor y verás que no existen las malas decisiones.


 

Por común que sea el analizar demasiado nuestras decisiones, la verdad es que dejar de hacerlo te ayudará a disminuir la ansiedad, el estrés y la negatividad de tu pensamiento. Todas las personas somos capaces de ser productivas, efectivas y felices; tomar decisiones con seguridad contribuye en gran parte a alcanzar este estado del ser.

 

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