Sanar con la energía de la luna llena del 5 de octubre

María Elena Esparza / 2017-10-05

En el entendimiento energético del universo, a la Luna se le atribuye una conexión con las cualidades de lo femenino: la intuición, lo emocional, la percepción sutil y la fluidez. Su elemento es el agua, que encuentra siempre la forma de mantener su camino, adaptándose a los obstáculos que se le presentan. 

 

Es por eso que la luna llena de este 5 de octubre abre una oportunidad especial para reponernos frente a sucesos complicados que nos hayan desafiado en las semanas anteriores, social y personalmente.

 

La meditación que te comparto a continuación es sencilla y la puedes hacer aunque nunca antes hayas meditado. Es un ejercicio de conciencia que, si te ha costado trabajo reponerte de ciertas impresiones, puede ayudarte mucho.

 

1. Vamos a trabajar desde la quietud; por lo tanto, es importante que encuentres una posición cómoda en la que puedas permanecer varios minutos. Puedes estar con tus piernas cruzadas en Sukasana, sentado en una silla o incluso acostado en tu cama.

 

2. Cierra los ojos y lleva la atención a cómo respiras; fíjate que inhales y exhales por la nariz.

 

3. ¿Cómo te sientes? Si has tenido semanas complicadas, reconoce las emociones que eso te genera: ponles nombre y visualiza eso que durante el día sueles bloquear para poder cumplir con tu rutina.

 

4. Ábrete a la experiencia: no hay nada qué ocultar. Todos los sentimientos son válidos, del enojo al miedo, la aprehensión o la desconfianza.

 

5. Una vez que ubiques lo que sientes ahora, derivado de esas experiencias difíciles, decreta lo que te gustaría sentir en su lugar. Por ejemplo: miedo-tranquilidad, o desconfianza-estabilidad.

 

6. Con cada inhalación fortalece ese decreto emocional y en la exhalación libera lo que te bloquea.

 

7. Piensa en el agua; visualiza cómo adapta su corriente al contexto: piedras pequeñas, rocas grandes, caídas libres, espacios cerrados como un estanque o inmensos como el mar. El agua nunca deja de fluir.

 

8. Inspírate en esa cualidad; entiende que en tu camino también hay obstáculos y sucesos fuera de tu control (como el sismo del 19S), pero que está en ti poner manos a la obra en el proceso de tu sanación emocional.

 

9. Esta meditación forma parte de él, pero no basta con hacerla una vez. Es un punto de partida.

 

10. Antes de cerrar, agradécete por decidirte a trabajar para recuperar tu centro y tu bienestar. 

 

NAMASTE.

Nuestras notas más leídas que te pueden interesar...

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: