¿Qué es el mindfulness, de dónde viene y por qué se volvió tan popular?

Alejandro Martinez Gallardo / 2016-06-07

 

El "mindfulness" está convirtiéndose en estos momentos en la técnica predilecta entre occidentales para establecer una disciplina mental con el propósito de evitar el estrés, mejorar el desempeño cognitivo e incluso tratar algunos trastornos mentales como la depresión, la ansiedad y el déficit de atención. Asistimos a lo que ha sido llamada una "revolución del mindfulness", donde esta técnica importada de Oriente y reprogramada para responder a las necesidades de la mente occidental está siendo estudiada por numerosos científicos y aplicada de manera terapéutica, superando incluso al yoga en su asimilación dentro de la epistemología moderna y las prácticas espirituales no religiosas.

 

En este artículo intentaremos aclarar qué es el "mindfulness", desde la comprensión moderna secular, pero sobre todo también desde la concepción original que se encuentra en los sutras budistas. Con la palabra "mindfulness" se ha traducido al inglés el término "sati", en pali (la lengua que habló el Buda,) y "smrti, en sánscrito, un término que fue utilizado por el Buda como parte esencial de su doctrina de liberación. En español "mindfulness" puede traducirse como atención plena, conciencia plena o atención presente, pero en este caso perefrimos tomar el anglicismo, ya que, a su vez, se ha convertido en una cosa distinta del "sati" budista. En Occidente el "mindfulness" suele usarse como sinónimo de meditación o del estado meditativo en general pero apenas rozando la superficie de lo que es este estado meditativo o de lo que este estado permite conocer. El "mindfulness" ("sati") en el budismo es considerado como una vía regia para acceder a un estado de liberación, gnosis o integración con la realidad, esto partiendo de que la observación es aquello que permite el crecimiento de la conciencia y la concentración el primer paso para purificar la mente.  

 

MINDFULNESS SECULAR

 

El enorme interés que ha generado el "mindfulness" en las últimas décadas se debe a que esta técnica de meditación basada en la observación de la respiración y las sensaciones del cuerpo anclada en una atención al presente, ha probado ser efectiva en el tratamiento de diversos padecimientos mentales y contribuir al bienestar general del ser humano, ayudándolo a lidiar con sus emociones o a mejorar su concentración, entre otros beneficios. Generalmente se atribuye a Jon Kabat Zinn la popularización de este término y su integración a un estudio científico; este médico estadounidense ha trabajado con diversos maestros budistas y fundó en 1979 una clínica para la reducción del estrés en la Universidad de Massachusetts, donde se empezaron a aplicar técnicas de "mindfulness". Kabat Zinn define el "mindfulness" como "la capacidad de estar en una relación sabia y significativa con nuestra experiencia, tanto interna como externa, con uno mismo y con los otros", y considera que esa capacidad de conciencia alerta ("awareness") es innata en el ser humano. Posteriormente también es relevante el trabajo de la Dra. Ellen Langers, quien escribió un libro seminal llamado "Mindfulness" en 1989. Actualmente existen numerosos científicos que trabajan con técnicas de mindfulness, uno de ellos es el influyente Richard Davidson, fundador del Center for Healthy Minds; en México se ha fundado recientemente Atenta-Mente, un centro que conjuga herramientas de corte científico con técnicas de origen budista pero secularizadas.  

 

A grosso modo, la forma en la que la meditación budista del "sati" ha sido aplicada en Occidente, consiste en sentarse con las piernas cruzadas, mantener la espalda recta pero relajar todas las demás partes del cuerpo, para practicar así una auto-observación, ya sea de la respiración, o de ciertas sensaciones del cuerpo, por ejemplo, las sensaciones que se producen en la nariz al inhalar y exhalar. A la vez, se instruye a observar los pensamientos que se generan en la mente de manera desapegada, sin identificarse, sin resistir su aparición pero sin dejarse llevar por ellos. Se observan los pensamientos como si fueran vientos pasajeros, eventos que emergen en el momento y sitúan la conciencia en un punto pero a los cuales uno no debe aferrarse ya que de hecho tienen una naturaleza efímera o transitoria, surgen y desaparecen, por lo cual detenernos en ellos sería un esfuerzo en contra de la percepción correcta de las cosas. En términos muy sencillos, el "mindfulness" es un ejercicio de dejar que las cosas sean como son.  Según el fundador de la Casa Tibet de México, Marco Antonio Karam, "Uno de los grandes problemas de la percepcion humana cotidiana es el hecho de que nuestra mente, por malos hábitos psíquicos, no puede estar en un solo momento y en un solo lugar íntegramente". El "mindfulness" plantea la corrección de este déficit de atención, el cual padecemos como sociedad. 

 

En el Ananda Sutta, el Buda explica "el mindfulness" de la respiración (anapana sati) diciendo: "Inhalando largo, sabe: estoy inhalando largo; exhalando largo, sabe: estoy exhalando largo. Cuando  inhala corto, sabe: estoy inhalando corto; cuando exhala corto, sabe: estoy exhalando corto. Se entrena de esta manera: (voy a inhalar experimentado el cuerpo entero, voy a exhalar experimentado el cuerpo entero… voy a inhalar calmando los procesos corporales, voy a exhalar calmando los procesos corporales…". (Una explicación similar más detallada del "mindfulness", puede consultarse en el Satipatthanna Sutta, a veces traducido como el "sutra del mindfulness").

 

Esta técnica de "mindfulness" con sus leves variaciones, ya que también se puede practicar haciendo cualquier tipo de actividad, como comiendo una fruta, bañándose o incluso teniendo una conversación, sin embargo, está siendo eseñada cada vez más sin el contexto budista del cual emergió.  Esto es un tema controversial ya que si bien es indudable que el mindfulness es una poderosa herramienta para cultivar la salud, conocer la propia mente y en general mejorar nuestra calidad de vida y por lo tanto no debería estar limitada a sectas, creencias o dogmas, también es cierto que la filosofía budista añade al aprendizaje del "mindfulness" toda una estructura moral e incluso una profundidad mística que enriquece la práctica y la cual, además, está basada en 2,500 años de experiencia que proveen una amplia gama de recursos para lidiar con las diferentes contingencias. Por supuesto técnicas científicas pueden también contribuir a la práctica, como es el caso de la reciente proliferación de aplicaciones, aparatos de biofeedback y demás tecnología que asiste al meditador y le permite vivir una experiencia meditativa aparentemente sin la necesidad de contar con una "sangha" (al menos no en el espacio físico). Sin embargo, la secularización de la meditación corre el riesgo de que muchas personas que podrían acceder a estas técnicas dentro de un contexto budista sólo conozcan el "mindfulness" dislocado de sus cimientos y vayamos poco a poco olvidando la filosofía que a fin de cuentas es la razón por la cual uno medita en un principio, al menos en lo que refiere al budismo. Algo así ocurrió con el yoga, una disciplina mística de la India que hoy en día se enseña en Occidente como mero fitness, olvidando que era sobre todo un complejo sistema para unirse con la divinidad o para acceder a un estado de éxtasis religioso. Sabemos cómo flexionar el cuerpo para lograr ciertas posiciones pero no sabemos qué significado tienen y mucho menos conocemos protocolos para lograr estas experiencias místicas que hacen a un yogui un yogui. Así el yoga que experimentamos en Occidente es una versión lite o rebajada del verdadero yoga, ¿podría sucesder esto también con el "mindfulness"?

 

Esta popularización sin una base arraigada en la tradición permite también que cualquier persona, sin tener conocimiento de la filosofía, enseñe "mindfulness" y que proliferen cosas como el "mindfulness" para negocios, para dejar de fumar, para adictos al Internet e innumerables versiones de "mindfulness" que sólo tocan la superficie de lo que puede ser esta disicplina. Por ello se ha empezado a utilizar el término "McMindfulness" una referencia a la apropiación capitalista comercial de la meditación y de la filosofía budista donde se extrae el valor y se incrusta en la dinámica del mercado, sin tomar en cuenta las profundas ensesñanzas morales a las cuales estaba ligada en su origen la práctica del "mindfulness". El "mindfulness", bajo esta concepción se convierte en algo que podemos utilizar para agenciarnos beneficios en el mundo, para capitalizar nuestra mente o para hacer una "inversión" en búsqueda de éxito y no un arte de vivir sin esperar recibir beneficios ulteriores en consonancia con vivir en el presente y hacer las cosas por sí mismas (sin esperar nada).

 

El MINDFULNESS SEGÚN LA TRADICIÓN BUDISTA: MEDITAR PARA SABER Y LIBERARSE A TRAVÉS DE LA SABIDURÍA

 

Para la tradición budista el "mindfulness" va ligado necesariamente a la moralidad y a la sabiduría, como parte de un trípode que brinda los fundamentos para iniciar con solidez el camino hacia la liberación. "Samma-sati" (el "mindfulness" correcto) es el séptimo elemento en el óctuple noble sendero que reveló el Buda a partir de su iluminación; este óctuple sendero se divide en concentración"("samadhi") moral  ("shila")  y sabiduría ("pajañña"), todas las cuales son interdependientes si bien la sabiduría es la corona de la práctica. El monje budista Bhikku Bodhi explica que el "mindfulness" correcto necesariamente debe integrarse a la comprensión correcta, esto es "sampapajañña". Es por ello que la meditación budista práctica en conjunto shamatha (la concentración) con vipassana (la introspección, "insight", o punto de vista correcto en la meditación). El "mindfulness" lleva a la experiencia interna de las tres marcas de la existencia que enseñó el Buda: la impermanencia, la insatisfacción y la inexistencia de un yo fijo y duradero ("anatta"). De lo anterior se infiere que "mindfulness" no sólo es una técnica para evitar el estrés o para tener energía o para estar más concentrado y recibir los beneficos que esto genera en un plano mundando; el "mindfulness" en su sentido tradicional debe considerarse esencialmente como una forma de acceder a la sabiduría.

 

Lo anterior nos lleva al significado original de la palabra "sati" que si bien ha sido traducida como "mindfulness" tiene la connotación de una recolección o un recordar o traer a la atención. En primera instancia esto parece contradecir nuestra idea de que la meditación es un atender al presente sin ningún acto de "viajar al pasado o al futuro", pero esta acto de memoria del que hablan los textos antiguos, es el acto de regresar la mente a la atención del objeto de meditación, es la correa que mantiene al toro salvaje en el sendero o que permite al mono mantenerse en la misma rama (como se dice en los viejos textos). Buddhagosa, uno de los más grandes maestros budista de la historia, explica que la característica de sati es "no flotar; su propiedad es no perder; su manifestación es mantener el estado de estar cara a cara con un objeto; su base es notar atentamente o la aplicación de la conciencia al cuerpo y así sucesivamente. Debe  verse como un poste debido a su estado de concentración en el objeto y como un portero ya que guarda la entrada de los ojos y así sucesivamente". El "mindfulness" en su aspecto más amplio es la capacidad de integrar los principios filosóficos en un ejercicio de control de la atención, es por ello que es un recordatorio perenne no-conceptual no sólo de lo que debemos hacer para entrenar la mente a concentrase en lo que está sucediendo (es decir, a meditar) sino también por qué debemos de hacerlo (para cultivar la sabiduría y evitar la formación de nuevos karmas: esto es realmente meditar).

 

El monje de la tradición theravada Soma Thera explica en su introducción al libro "The Way of Mindfulness: The Satipatthana Sutta and it's Commentary" que "el valor de la actividad reminiscente del mindfulness se percibe en el incremento de la conciencia de los aspectos esenciales de la vida santa en la mente del aspirante, y en la fuerza creciente del propósito de lograr estos prinicpios dentro de sí mismo". 

 

Por último, debe enfatizare que la importancia del "mindfulness" en el budismo tiene que ver con que es una forma de acceder a una sabiduría la cual puede instalarse en la mente del individuo, y a través de la cual se libera del karma o de los sankharas (las voliciones kármicas activas). El "insight" fundamental del vipassana, como enseñó el Buda tras su iluminación, es que las cosas no tienen una naturaleza inherente, son insustanciales e impermanentes, surgen y desaprecen (como burbujas, espejismos o un acro iris), por lo cual no tiene sentido reaccionar ante ellas o formar aversiones y deseos (al perseguirlas actuamos como un venado que quiere saciar su sed con un espejismo de agua en el desierto). Este proceso de surgir y desaparecer sin reaccionar ante las sensaciones ni reificar el pensamiento es una ciencia mental de la purificación. El budismo sostiene que existen compuestos psicofísicos que constituyen una especie de veneno o toxina la cual es la causa de la prolongación de hábitos de sufrimiento y enfermedad; estos compuestos, de la misma manera que la vida solamente física, necesitan de un alimento, en este caso nuestros pensamientos y deseos. Cuando se cultiva una práctica de "mindfulness" ecuánime estos compuestos psicofísicos emergen desde la profundidad subconsciente pero al no recibir sustento van desapareciendo y mueren. Al ocurrir esto, el practicante entra en un estado de unidad con la realidad o el Dharma, su mente se vuelve como el espacio, vacía y luminosa, o como el cielo que puede albergar todo tipo de fenómenos pero no se aferra a ninguno y por lo tanto no se oscurece ni se estanca. "¿Qué es la suprema vacuidad? El aquietamiento de todos los compuestos kármicos, el abandonar toda adherencia al renacimiento, el desapego, la cesasión, el Nirvana", dice Soma Thera.

 

El "mindfulness" es una importante herramienta y la difusión de las técnicas que permiten experimentar este estado de observación lúcida y relajada (que podemos llamar de una mente holísticamente en armonía con la realidad) no deben limitarse; sin embargo, sería importante recordar en su enseñanza los prinicpios de la tradición de la cual se desprende. A fin de cuentas, el "mindfulness" es una técnica para la práctica filosófica esencial, común a todas las tradiciones religiosas y filosóficas: el conocimiento de uno mismo, el descubrimiento de la realidad internamente y la erradicación de la dualidad entre el sujeto y el objeto. Al observar nuestra mente cuidadosamente descubrimos quién somos (o quién no somos, o incluso si es que somos o si ni siquiera existimos como individuos), y esta sabiduría es mucho más preciosa que cualquier otra ventaja o beneficio mundano que podamos obtener.

 

Twitter del autor: @alepholo

 

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