No eres flojo, eres perfeccionista y estás paralizado

Harmonía / 2017-08-07

¿Te ha pasado que te propones a hacer un nuevo proyecto que te ilusiona, pero terminas por dejarlo inconcluso? ¿Sientes que el tiempo no es suficiente para lograr todo lo que tienes en mente, pero también sientes que pierdes mucho tiempo? Puedes sentir que eres flojo por no lograr lo que te propones, pero, ¿has pensado que quizá eres más bien un perfeccionista y estás paralizado por lo mismo?

 

A veces sentimos tanto deseo por hacer las cosas de cierta manera que perdemos la pista de cómo debemos comenzar a trabajar en realidad. Por ejemplo, podemos ilusionarnos mucho con un nuevo proyecto artístico que tenemos en mente, pero al momento de sentarnos a trabajar tenemos dificultades para definir los tiempos y los detalles que debemos empezar a trabajar. A veces sucede que más bien nos centramos en el resultado final, en la emoción que esto nos produce, en los escenarios donde podría presentarse e incluso en lo que podría salir mal. Y esto, más que flojera, tiene que ver con un afán por hacer las cosas tan perfectas que nos paralizamos al momento de diseñar un plan.

 

Por eso, es recomendable comenzar a trabajar paso por paso al momento de tener una nueva idea y querer llevarla a cabo. Por ejemplo, definir cómo queremos empezar este nuevo proyecto. ¿Qué es lo primero que tenemos que hacer si queremos llegar a nuestra meta? También es ideal tener un calendario con fechas de entrega aunque sean sólo para el beneficio de uno mismo, y en ese mismo calendario se pueden anotar labores concretas y sencillas para avanzar paso a paso en el propósito.

 

Lo ideal es avanzar paso a paso en la concepción y realización de un proyecto o una nueva idea. Para ello, diseña un cronograma día por día en donde las labores sean realizables y respondan a lo que se ha ido avanzando con el tiempo. No hay problema si vuelves de vez en cuando y repites alguno de los pasos para mejorar su resultado (después de todo, ser perfeccionista también es una virtud), pero procura seguir avanzando para que el resultado te haga feliz.

 

Existe una diferencia entre ser flojos y ser perfeccionistas hasta paralizarse. Cuando una persona encuentra dificultades en dar seguimiento a un propósito por perfeccionista, normalmente pasa gran parte de su tiempo pensando y redefiniendo ideas que tiene en mente. En cambio, cuando alguien es flojo, simplemente lo deja pasar y prefiere procrastinar. Tampoco estamos afirmando que ser flojos sea malo, pero sí creemos que cuando una persona entusiasta y perfeccionista confunde su parálisis creativa con flojera, puede desperdiciar mucho talento que podría brillar si consiguiera la organización y disciplina que le hace falta. Por eso esperamos que este breve texto y consejo ayuden a que todos encuentren la mejor manera de emprender un proyecto y darle continuidad.

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