Imitar para ser quien deseo ser

Lileyna García Camargo / 2017-07-13

El avance de la ciencia ha traído conocimiento interesante para nuestro día a día, como las neuronas espejo. Estas neuronas son responsables de funciones complejas y extraordinarias como la imitación y la empatía.

 

Hacen posible que actividades como el teatro existan, ya que los actores y actrices desarrollan papeles de personajes que pueden o no tener una relación con su personalidad, pero estas neuronas les permiten sentir dicha personificación como si realmente fuera parte de ellos.

 

Se activan también cuando vemos alguna noticia en las redes sociales o leemos un libro permitiéndonos sentir las emociones de los otros como si fueran parte de nosotros. Incluso en la conexión tiempo y espacio.

 

Hay una cita de Hume que dice “Las mentes de los hombres son espejos unas de otras”, y algunas frases que escuchamos en nuestra infancia, como “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Hasta este punto podemos percatarnos de que todos somos influenciados constantemente por los demás, nos demos o no cuenta de ello. ¿Por qué no usarlo como herramienta de transformación personal? Estarás pensando, ¿y cómo hago esto?:

 

1. Haz una lista de personas y la cualidad suya que de alguna forma te gustaría imitar

En esta selección puede haber conocidos (mamá, papá, algún amigo, hermanos) pero también puede ser gente que no conozcas personalmente, e incluso personas que ya no estén en este tiempo (como Nelson Mandela, por su visión clara y constancia para no olvidar el cambio que quería evidenciar en su entorno; Frida Kahlo, por su fuerza y autenticidad para expresarse; o Bill Gates, por su forma de relacionarse con el dinero). El objetivo es que algún rasgo de su vida te inspire en las diversas áreas que te integran: pareja, dinero, familia, trabajo, tu relación con el mundo, etc. Algo muy importante: sé flexible contigo mismo, un área a la vez.

 

2. Estudia tu lista

La curiosidad será tu mejor herramienta para este paso. Investiga: ¿cómo pensarán estas personas acerca de sí mismas y de su entorno? ¿Qué tipos de lecturas o actividades realizarán en su día a día? ¿Qué hábitos tienen?

 

3. ¡A imitar se ha dicho!

Utiliza la información del punto 2 para comenzar a realizar pequeños cambios en tu vida diaria, que se convertirán en hábitos importantes. Puede ser que al inicio sientas falso o forzado este cambio, pero esto se debe a la conciencia que está implícita. En cuestión de días, será una parte natural de ti. Si siempre podemos elegir e imitamos de una manera u otra, ¿por qué no seleccionar imitar hábitos que nos acerquen a la manifestación de nuestras metas? ¡Depende de ti!

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