La importancia de decir no para las mentes creativas

Edmeé García / 2016-03-18

La mayoría de las personas no sabe decir no. En México en particular preferimos dar respuestas vagas antes que dar una negativa rotunda.  Negarse es considerado descortés, anti-social, egoísta o simplemente mala onda; pero es sumamente útil. De hecho la gente creativa con mayores niveles de productividad dice no a menudo. ¿Por qué? Bueno, porque crear es muy absorbente. De hecho es una tarea de tiempo completo, más allá de las visiones románticas sobre la inspiración, la mayoría de lo relacionado con las tareas creativas tiene que ver con horas de esfuerzo.  

 

La mayoría de los creativos pasan casi todo su tiempo desarrolando aquello que los obsesiona, de tal manera que decir no a otros compromisos es una manera no sólo de proteger su trabajo sino crear las condiciones para que exista en primer lugar. En su libro Cómo volar un caballo. La historia secreta de la creación, invención y el descubrimiento.” Kevin Ashton, ilustra este punto con la anécdota de cómo cierto profesor húngaro contactó a 275 personas creativas para que participaran en un estudio, sólo para descubrir que un tercio de ellas se negaría a participar.  ¿La razón más común? Falta de tiempo. 

 

Un ejemplo de esto es la respuesta que la secretaria del compositor Gyorgy Ligeti envió al profesor húngaro: 

 

“Él es creativo gracias a que está totalmente saturado de trabajo. Por lo tanto, la razón por la cual usted desea estudiar su proceso creativo es la misma razón por la cual (desafortunadamente) no tiene tiempo de ayudarle en su estudio. También le gustaría añadir que no puede contestar su carta personalmente porque está intentando desesperadamente terminar un concierto de violín que se estrenará en el otoño”. 

 

Aunque en realidad una tercera parte de los que dijeron no, tampoco ofrecieron una explicación al respecto. La cuestión es que negarse a una petición puede ser  mal visto, pero establecer límites es importante. Ya que de otra forma seríamos como un barco sin rumbo propio que navega de acuerdo a todos los favores que se le piden. Esto por supuesto, requiere establecer prioridades claras y también fuerza de voluntad para decir la monosilábica palabra que tanto se nos ha prohibido: no. 

 

 

Fuente: Business Insider

 

Nuestras notas más leídas que te pueden interesar...

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: