¿Cómo terminar la relación con mi terapeuta? Una guía paso a paso

Harmonía / 2017-10-31

Ir a terapia puede ser realmente enriquecedor. Todo lo que aprendemos sobre nosotros mismos al trabajar de la mano de un profesional es invaluable, y vale la pena intentarlo. Sin embargo, hay momentos en los que podemos sentirnos un poco incómodos o cansados del mismo terapeuta, en cuyo caso es mejor parar la relación. Como sabemos que esto no es tan sencillo, preparamos este texto para explicar cómo terminar la relación con un terapeuta.

 

Primer paso: ¿realmente estamos listos para dejar de ir, o estamos ante una oportunidad de crecimiento?

Cuando un paciente se encuentra listo para dejar de ir a terapia, es probable que su terapeuta lo sepa. No obstante, la última palabra la tiene el paciente, quien decidirá cuándo quiere dejar las sesiones. Si sientes, como paciente, que estás listo para terminar tu tratamiento, lo primero que debes hacer es plantearle la cuestión a tu terapeuta, quien te ayudará a definir si realmente estás listo o si más bien estás ante una oportunidad de crecimiento en la cual puedas descubrir por qué quieres parar la terapia (tal vez hay algo que estás evitando). Consulta a tu terapeuta con confianza y pídele su opinión.

 

Segundo paso: ¿cómo suelo terminar mis relaciones?

Como ocurre en varias ocasiones, la manera en que nos desempeñamos en terapia puede ser un reflejo de cómo lo hacemos en el día a día. ¿De qué manera sueles acabar tus relaciones? Si consigues comunicarte de manera asertiva con tu terapeuta sobre el final de la terapia, probablemente estés listo para hacerlo en otros aspectos de tu vida. Considera esto como una oportunidad para observar cuánto has desarrollado tus habilidades comunicativas.

 

Tercer paso: aprovecha para recordar tu progreso

Si crees que estás listo para dejar terapia, probablemente es un buen momento para hacer un recorrido por tu propio proceso. ¿Qué inquietudes tenías cuando recién llegaste a terapia? ¿Has resuelto tus dudas? ¿Estás contento con quien eres ahora? Estas preguntas te ayudarán a definir los motivos por los que quieres terminar el tratamiento, y así podrás comunicarte mejor. Una vez que descubras todo lo que has avanzado, no dejes de reconocer tu trabajo y celebra lo que has aprendido.

 

Cuarto paso: si no estás satisfecho con tu progreso…

También puede pasar que al recorrer tu progreso descubras que no estás satisfecho con lo que has aprendido en terapia. En ese caso, puedes preguntarte si ha sido responsabilidad tuya o de tu terapeuta. Es normal si la relación que mantienes con tu psicólogo no te satisface, y tienes derecho a probar otras opciones. Trata de ser honesto al respecto al momento de concluir el tratamiento.

 

Quinto paso: solicita sesiones finales

Cuando le cuentes a tu terapeuta que estás listo para dejar el tratamiento, puedes pedirle que te dé unas cuantas sesiones enfocadas en cerrar el ciclo de tu terapia. Así puedes trabajar con lo que has aprendido y terminar de interiorizar algunas lecciones.

 

Recuerda que terminar la relación con un terapeuta no significa que no puedas probar con alguien distinto, ni tampoco significa que nunca más vuelvas a recibir apoyo en momentos difíciles. La enorme ventaja de la terapia es que puedes volver a ella cuando lo consideres prudente, y siempre aprenderás algo nuevo.

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