Cómo aceptar las emociones después del terremoto

Harmonía / 2017-09-25

El terremoto que azotó a México el pasado 19 de septiembre, así como el que ocurrió unas semanas antes, el 7 de septiembre, han causado daños importantes en las estructuras de los edificios de distintos lugares como la Ciudad de México, Oaxaca, Chiapas, Cuernavaca y otros. Los daños físicos los conocemos todos: edificios caídos o dañados, espectaculares vencidos, automóviles destruidos, y un largo etcétera que encontramos todos los días en los diarios y en internet. Sin embargo, ¿qué hay de los daños emocionales que provoca un suceso como este?

 

Muchas personas nos sentimos confundidas, alteradas y hasta asustadas. Se ha hablado, por ejemplo, de los efectos del estrés postraumático, el cual se caracteriza por revivir con miedo los acontecimientos del terremoto, tener dificultades para dormir, perder el apetito, sentir culpa o estar irritables, entre otros. Aquí puedes leer más al respecto.

 

Además de estos síntomas, muchos se sienten inseguros, tristes, irascibles, confundidos y vulnerables, por nombrar tan sólo otras emociones que permean el ambiente hoy en día. Por lo mismo, creemos que este es un buen momento para trabajar en el control de las emociones, y aquí te contamos cómo puedes lograrlo.

 

1. Reconoce y acepta tus emociones

Desde la compasión hacia ti mismo, dedícate un tiempo a sentir con calma qué es lo que sientes. Ponle nombre a tus emociones y acepta que eso es lo que pasa por tu mente en este momento, y no es bueno ni malo.

 

Para este punto, puedes utilizar una hoja que tenga opciones de sentimientos y así será más fácil que simplemente ubiques con cuáles coincides. Aquí te dejamos un ejemplo:


 

2. Identifica de dónde provienen tus emociones

Ya reconociste que sientes miedo, pero ¿miedo de qué?, ¿por qué? Repasa qué puede estar generando en ti la emoción que sientes y traza una línea hacia el acontecimiento. Ahora considera si tu miedo o la emoción que sientes es real o si puede ser una construcción de tu mente que poco a poco puedas dejar pasar.  

 

3. Lleva un diario

Anota qué sientes todos los días. Repasa tu día y escribe tanto los acontecimientos como las emociones que te provocaron. Verás que existen emociones que sientes con mayor frecuencia, y quizá eso te ayude a identificar cómo te comportas.

 

4. Platica contigo mismo

Puede parecer extraño al incio, pero preguntarte cómo te sientes y dialogar un poco contigo es una manera saludable de reconocer y aceptar qué pensamientos encuentras en tu mente.

 

Recuerda hacer estos ejercicios desde el amor hacia ti mismo. No te juzgues, acepta tus emociones tal cual son y comprende que poco a poco podrás sentirte distinto (aunque si lo deseas, también puedes contenerte emocionalmente con estos ejercicios).

 

M.O.

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