Aprende a ejercitar tu inteligencia emocional: estos tips te ayudarán a comenzar

/ 2016-01-29

Cuando se trata de relaciones personales o laborales, la inteligencia emocional es la clave para el éxito.  Una persona que posee inteligencia emocional será capaz de identificar, comprender y manejar sus emociones de manera positiva, evitando el estrés, comunicándose asertivamente y empatizando con los demás.

 

La inteligencia emocional te permite no sólo reconocer tus propios sentimientos sino también los de los demás, lo que es indispensable para crear lazos fuertes y duraderos que te permitirán tener relaciones sanas y exitosas.

 

¿Qué habilidades necesito cultivar para mejorar mi inteligencia emocional?

 

1.Aprende a reducir tu estrés

Las situaciones estresantes pueden nublar la mente y el juicio, diminuyendo tu capacidad para entender qué está ocurriendo, escuchar a los demás, tomar decisiones y comunicarte. Lo primero que debes hacer es identificar tu primera respuesta ante el estrés, ¿te enojas?, ¿te retraes?, ¿sudas? Una vez que sepas reconocer cuando estás estresado, será más sencillo tranquilizarte. Encuentra la forma que mejor te funcione: meditar, tomarte cinco minutos a solas, hacer ejercicio, etc.

 

2.Reconoce tus emociones e impide que te superen

Aprender a identificar cómo te sientes requiere de un arduo trabajo de autoconocimiento. Lo primero qué debes hacer es prestar atención a tu cuerpo, ¿dónde sientes la ira? ¿y la felicidad? ¿hay alguna reacción particular en tu cuerpo cuando estás triste? Saber cómo reaccionas a determinadas emociones es la mitad del camino, la segunda parte consiste en aprender a controlarlas y para lograrlo no debes tratar de negarlas u ocultarlas. Cuando dejes de pelear contra tus emociones y las aceptes dejarán de ser amenazadoras.

 

3.Mejora tu comunicación no verbal

La mayoría de las veces lo que dices es igual de importante que cómo lo dices. Préstale atención a tus gestos cuando hablas, adopta una postura abierta y mira a los ojos a las personas a las que te diriges. Evita los brazos cruzados, los ojos esquivos y los balanceos mientras te comunicas.

 

Este punto aplica no sólo mientras estás hablando, la comunicación no verbal ocurre en todo momento, incluso cuando te encuentras en silencio, reflexiona sobre lo que comunica tu cuerpo mientras escuchas a alguien más. ¿Demuestras disponibilidad y comprensión o rechazo?

 

4.Usa el sentido del humor a tu favor

El humor, las bromas y los juegos son antídotos naturales contra el estrés. Aprende a reírte de los problemas y de las adversidades. ¿Algo salió mal? ¿Te enfrentaste a un obstáculo inesperado? Relájate y busca la forma de reír y hacer reír a los que te rodean. Verás como súbitamente les devuelves la energía y el ánimo para resolver cualquier cosa. Usa tu creatividad, muchas veces basta un buen chiste para salvar el día.

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