Aprende a decir no sin culpa

Mercedes Páez / 2017-08-02

“No” es una palabra muy satanizada que generalmente asociamos con rechazo, barreras, alejamiento, mala onda y falta de amor o disposición. Sentimos que cuando nos dicen que no tiene que ver con uno, que nos están diciendo que no como persona y lo tomamos personal, cuando tal vez le están diciendo que no a cierta posibilidad.

 

Desde este lugar se deriva una secuencia de malentendidos, donde por amor estoy obligada a decir que sí a todo porque no quiero hacer sentir a la otra persona mal ni poco merecedora. Pero al estar rebasando mis propias barreras me empiezo a sentir enojada, primero conmigo, y luego con la otra persona.

 

Sin embargo, nada más alejado de la verdad. No tienes que decir que sí pasando incluso por encima de tus propias barreras personales, haciendo cosas que no quieres hacer e ignorando tus necesidades ni tu propio ser. Un "no" es un acto de amor propio.

 

Piensa también para ti; cuando a ti te dicen que no, ¿cómo te sientes?, ¿qué significado tiene para ti que alguien te diga que no?, ¿sientes que un "no" es igual a un "no mereces", "no eres importante", "no te quiero"? Un "no" es simple y llanamente una negativa de no poder o querer hacer eso que estás pidiendo, y no tiene nada que ver con el amor.

 

"No" es una respuesta circunstancial que obedece a las posibilidades de la otra persona y que exhibe cuáles son los límites (lo cual es muy sano) frente a la relación.

 

Cuándo decir “no” sin culpa

–Piensa en que decir “no” es un acto de amor, porque la otra persona merece saber hasta dónde puede llegar contigo y al haber claridad en la relación, los límites la sostienen sanamente.

 

–Cada vez que dices “sí”, te estas diciendo un "no" a ti mismo en algún aspecto. Reflexiona en cada circunstancia cuál tiene mayor valor y entonces decide decir “sí” o “no”.

 

–No hagas algo que el fondo te va a llevar al enojo, por pasar por encima de tus propias necesidades.

 

Qué hacer y cómo reaccionar cuando te dicen “no”

–Cuando escuches "no", piensa que no tiene absolutamente nada que ver con tu valía.

 

–Pregunta qué otras posibilidades existen para esa situación.

 

–Piensa que por cada cino "no", recibes un "sí".

 

–Tómalo como un acto amoroso, a través del cual puedes conocer los límites que hacen sentir cómoda a la persona con la que te relacionas.

 

–Vale la pena relacionarse desde el respeto y la claridad y aceptar el "no" desde un lugar de neutralidad y curiosidad que ahonde en el conocimiento del ser que tenemos enfrente, para construir con base en los límites sanos una relación duradera.

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