5 señales de que podrías tener un trastorno obsesivo-compulsivo

Harmonía / 2017-08-04

Todos tenemos pensamientos recurrentes que hemos convertido en hábitos o rutinas que nos ayudan a vivir tranquilos: verificar si cerramos bien la puerta de nuestra casa, ordenar nuestra ropa por colores o nuestros libros por tamaños, lavarnos las manos con regularidad, etc. Sin embargo, cuando estos pensamientos toman el control de nuestra mente y nos vemos forzados a repetir estas acciones una y otra vez (revisar que la puerta esté cerrada varias veces seguidas, por ejemplo) es probable que estemos experimentando un transtorno de ansiedad conocido como TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo). Las personas que padecen TOC no logran deshacerse de los pensamientos que les causan angustia, convirtiéndolos en obsesiones que los orillan a un comportamiento compulsivo. 

 

Nadie sabe cuál es la causa de este padecimiento y si puede tener un origen genético o incluso ambiental; sin embargo, se sabe que la intensidad de las obsesiones varía a lo largo de la vida, habiendo periodos en los que casi desaparecen por completo, seguidos de fuertes recaídas que pueden durar meses. Aunque muchas veces el TOC se controla con medicación, hay especialistas que opinan que el mejor tratamiento es la terapia.

 

El cine y la televisión nos han hecho creer que el TOC se trata solamente de una preocupación excesiva por el orden y la limpieza, y sí, es una de las muchas formas en las que se manifiesta, pero no la única. Estas son cinco conductas que indican que una persona padece TOC. ¿Te identificas con alguna?

 

1. Pensamientos violentos

Las personas que padecen TOC tienen pensamientos recurrentes de hacerse daño a sí mismos o dañar a otros. Estos pensamientos se detonan sin motivo aparente y puden resultar muy angustiantes. Ojo: esto no significa que sean personas violentas o peligrosas; la mayoría de las veces estos pensamientos sólo les hacen daño a ellos mismos.

 

2. Obsesión con la seguridad

Este grupo engloba todas aquellas acciones que se realizan para garantizar seguridad, por ejemplo, verificar que la puerta de la casa o las hornillas de la estufa estén cerradas. Estos pensamientos interfieren con la vida cotidiana de muchas formas; pueden llevar a la persona a levantarse a ponerle el seguro a la habitación varias veces durante la noche o a abandonar un lugar porque de pronto le surgió la idea de que dejó alguna ventana abierta en casa.

 

3. Obsesión por la limpieza y germofobia

Otra manifestación del TOC está en la limpieza y el temor a los gérmenes. Desinfectar cualquier cosa antes de tocarla, lavarse las manos constantemente o no poder dejar de limpiar el piso de la cocina son manifestaciones que se encuentran dentro de este grupo.

 

4. Simetría y exactitud

A mucha gente le gusta mantener sus cosas ordenadas, el problema es cuando no puede dejar de hacerlo y apenas termina comienza a ordenarlas de nuevo. Dentro de este grupo también entra la compulsión por contar una y otra vez objetos de alguna colección y otras manías como evitar terminar de subir una escalera en un escalón non.

 

5. Acumulación

Las personas que padecen TOC también tienden a ser acumuladores y les cuesta mucho trabajo deshacerse de objetos que el resto de la gente considera basura, por ejemplo, envolturas o tickets. Por lo mismo, su casa o sus habitaciones pueden encontrarse llenas de bolsas y cajas (eso sí, muy bien ordenadas) que no se atreven a desechar. 

 

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