5 ideas del espiritualismo que pueden dañar personas

Harmonía / 2017-12-04

Las ideas que fundamentan los principios espirituales suelen tener su base en el amor y la comprensión, pero existen maneras de abordar este tipo de ideas, y es que algunos pensamientos no aplican para todos en ciertas circunstancias.

 

Cuando nos sentimos presionados a creer en lo que nos dicen que debería ser un nivel espiritual elevado, podemos confundir nuestras propias inquietudes con aspectos negativos de nuestra personalidad por el simple hecho de que quizá no embonan con la idea del ser espiritual que nos han ofrecido. Sin embargo, es importante aclarar que existen algunas ideas que pueden ser muy buenas en su origen, pero que al aplicarse a ciertos contextos causan controversia. Aquí mencionamos cinco ejemplos.

 

1. La idea de unidad absoluta

Cuando pensamos que todos somos exactamente un mismo ser, puede ser que sintamos, por ejemplo, una extrañeza de imaginarnos idénticos a alguien que nos ha hecho daño. Por eso es mejor pensar que todos poseemos un mismo espíritu, pero que los contextos terrenales nos hacen distintos.

 

2. Pensar que el dolor es una ilusión

Es cierto que luego del dolor, uno decide si sufrir o si simplemente reconocer y dejar pasar el dolor, pero si algo es importante aclarar es que el dolor no es una ilusión, sino que es real. Si no aprendemos a reconocer nuestro dolor como algo que nace en nuestra mente y cuerpo, difícilmente podremos dejarlo pasar. Entonces, se recomienda aceptar que existe el dolor, que es una emoción que no es ni buena ni mala, y que lo mejor que podemos hacer para reducirla es reconocerla y trabajar en sus motivos y formas de manifestarse.

 

3. El ego debe erradicarse por completo

Sin duda alguna, el ego es una autoconcepción del ser que no rinde frutos a nivel espiritual, pues confunde a las personas haciéndolas creer que su ego es el total del universo. El problema de esto es que solemos tomar las cosas de manera personal o actuamos de maneras poco asertivas, pero también es saludable mantener una concepción de uno mismo que sea digna y nos permita identificar el valor que existe en nuestro ser para darnos a respetar y aprender a querernos. Así que el equilibrio es la mejor solución en este punto.

 

4. Lo que vemos en el otro también existe en nosotros

Un poco relacionado con el primer punto, no tiene nada de malo aprender a distinguir las personalidades y actitudes que vemos en los otros como algo ajeno a nuestra persona. Sí, compartimos rasgos con todos, pero por suerte cada día decidimos qué tipo de persona queremos ser, y quizá esta decisión está bastante lejos de lo que vemos en los otros y que no nos gusta.

 

5. Todo lo que nos sucede es nuestra responsabilidad

Existe la idea de que todo lo que ocurre a nuestro alrededor tiene que ver con nuestras decisiones y es, por tanto, nuestra responsabilidad. Aunque es cierto que en parte lo que ocurre en nuestra vida tiene relación con lo que decidimos para nosotros, también existen factores externos que se alejan de nuestro poder y no debemos culparnos por ello. Es importante comprender hasta donde algo es nuestra responsabilidad y hasta donde no lo es.

 

Estas observaciones no tienen la intención de desmentir los principios básicos de la espiritualidad, que pueden ser realmente útiles para conseguir el bienestar integral. Simplemente se trata de ayudar a las personas que se puedan sentir confundidas con respecto a lo que piensan y lo que creen que deberían pensar. La clave está en aceptarse a uno mismo y respetar nuestras dudas y procesos.

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