3 formas de liberarte del apego

Harmonía / 2017-11-23

El apego o aferramiento a las cosas, conceptos o incluso personas es una de las principales causas de sufrimiento en el mundo. El Buda concluyó que, de hecho, aferrarse a cosas impermanentes -en un mundo impermanente-, es decir, pensar que son permanentes, sólidas, estables, es una muestra de ignorancia y la ignorancia es la raíz fundamental de todo el sufrimiento. Así, una persona que vive apegada a las cosas se condena a sí misma al sufrimiento. Ojo que esto no es lo mismo a no darle importancia a las cosas o a no querer que algo suceda o no querer a alguien. La diferencia está en que una persona desapegada tiene la sabiduría de no aferrarse a lo que no puede cambiar y aceptar que las cosas se vayan -ya que de todas maneras lo van a hacer finalmente, y resistirse es perder energía absurdamente-. En otras palabras, la sabiduría tiene que ver con la conciencia de la muerte.



1. Medita sobre la impermanencia de todos los fenómenos condicionados

Es decir, todo lo que ha nacido, todo lo que está compuesto, tarde o temprano desaparecerá y llegará a su descomposición. Tu cuerpo, tus posesiones materiales, las personas que quieres y demás, todo será polvo, e incluso descubrirás que las las ideas a las que te adhieres y con las que construyes tu identidad no tienen ninguna realidad inherente. La estructura con la que construyes tu realidad es un castillo de arena. Esto puede ser deprimente, pero también altamente liberador cuando notas que todo lo que pierdes y desaparece, eso no eres tú.

 

2. No te tomes tan en serio 

Vivimos en un universo inmenso que podría ser eterno. Somos apenas una partícula de polvo en un océano cósmico de galaxias y planetas. Todo está en movimiento, evolucionando, sin que dependa de ti. Los científicos creen que posiblemente el yo sea una ilusión -como plantea el budismo-. Sólo un flujo de impresiones y sensaciones y nada sólido ni permanente. Puro devenir. No hay nada realmente de qué agarrarse. Queda sólo el momento, la experiencia pura -y no el recuerdo-. No tomes tan serio tu personalidad y no le des tanta importancia a tu persona y así no habrá tantas cosas a las cuales apegarte, ya que nos apegamos a las cosas para darle seguridad a nuestro ego.
 

3. Vive en el presente

Vivir en el presente es tener la conciencia enfocada en lo que está pasando en el espacio inmediato; en el aquí y en el ahora, y no en el pasado o en el futuro. Ya que el presente siempre está cambiando, siempre es nuevo, si estás en el presente no puedes aferrarte a nada. Todo es siempre fresco y fluido. Vivir en el presente evita, además, que te pierdas en pensamientos negativos, preocupaciones y esperanzas vanas.

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