3 claves para vivir bien (con conciencia de que vamos a morir)

Harmonía / 2017-10-25

La muerte es la realidad más definitiva de la vida. Ya que lo más cierto, dentro de la incertidumbre de la existencia, es que vamos a morir, es nuestra muerte la que da significado a nuestra vida en términos últimos. Es por ello que una vida significativa, una vida que busca vivir plenamente y entender su propia naturaleza -o para qué está en el mundo- debe reflexionar sobre la muerte y a partir de esto tomar ciertas medidas.

 

El maestro de meditación budista Marco Antonio Karam, director de la Casa Tíbet de México, recientemente fue entrevistado sobre los sucesos acontecidos en septiembre con los sismos que sacudieron el país. Karam habló de que la ansiedad y el estrés generalizado del acontecimiento tienen que ver con enfrentarse con la muerte. Sin embargo, esto no es algo que debería ocurrir solamente en ocasiones extraordinarias; siempre podemos morir, y debemos tener esto en mente para saber vivir.  Karam explicó que si la gente sigue ansiosa y en estados de pánico se debe a que niega "que la muerte es una realidad. La única variable que podemos abrazar con plena certeza en la vida es que nos vamos a morir. No sabemos cómo ni cuándo. La única certeza que tenemos es la impermanencia". De esta conciencia de muerte se derivan tres compromisos existenciales, según Karam: 

 

1. El primer compromiso tiene que ver con reconocer qué es "lo realmente importante o prioritario en la vida" y, evidentemente, actuar en consecuencia con ello.

 

2. El segundo compromiso es prepararse para la muerte. En esto coincide el budismo con la filosofía platónica, donde la filosofía es entendida fundamentalmente como un ejericio para saber morir bien. Lo que nos prepara para la muerte es, de acuerdo con Karam, aportar a la vida genuino significado, para que cuando llegue la muerte "(yo) tenga certeza de que mi vida ha sido bien experimentada y que no hay remordimientos, de que he actuado íntegramente".

 

3. El tercer compromiso se deriva de preguntarnos “¿Qué me puedo llevar conmigo?”, lo cual, dice Marco Antonio Karam, nos obliga a "replantear prioridades". Ya que no me puedo llevar dinero, cuerpo, y demás objetos materiales, ni siquiera renombre o fama, entonces uno naturalmente debe redirigir su energía y atención. Esto puede ser realmente muy útil, puesto que muchas de las cosas que nos producen angustia y ansiedad son efímeras y no tienen verdadera importancia. Cuando nos damos cuenta de su insignificancia, es fácil dejar de preocuparnos.  

 

Puedes leer aquí la entrevista completa de Marco Antonio Karam hablando sobre cómo enfrentar el miedo desde la perspectiva budista

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