La medicina del Sol: cómo afecta la luz tu salud

Alejandro Martinez Gallardo / 2016-03-22

Eres luz, pero luz partida a través del prisma de la vida, eso es, a través de las experiencias y las necesidades.

-Schwaller de Lubicz

 

En la antigua Grecia, Apolo era el dios del Sol y también el dios de la medicina. Los griegos entendieron bien que la luz de la naturaleza es un poderoso tónico que vitaliza el cuerpo y el espíritu. Hoy en día --separados de la naturaleza-- hemos olvidado la importancia del Sol para tener una mente y un cuerpo sano, aunque no así el poder también destructivo que tiene --como todo en exceso-- a través de los rayos ultravioletas, como cualquier persona puede comprobar  si pasa demasiado tiempo "bronceándose".

 

La luz del Sol afecta la salud de muchas formas, pero podemos destacar fundamentalmente dos: la absorción de vitamina D, la cual ocurre a través de la piel, la cual es receptiva a la luz del Sol y la regulación del ritmo circadiano que orquesta el cerebro fundamentalmente basándose en su captación de la energía luminosa.

 

Sin suficiente vitamina D, los huesos no funcionan apropiadamente, ya que esta vitamina mantiene los niveles apropiados de calcio y fósforo. También se ha encontrado una correlación entre bajos niveles de vitamina D y la osteoporosis. La vitamina D interviene en funciones metabólicas y en la transmisión neuromuscular. Personas con bajos niveles de vitamina D tienen mayores posibilidades de sufrir diabetes y un estudio en Finlandia demostró que niños que recibieron 2000 unidades de vitamina D tuvieron un 80% menos de probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 1 más tarde. Se han encontrado conexiones con el síndrome metabólico, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y en general la vitamina D tiene efectos antiinflamatorios.

 

Antiguamente los baños de Sol eran utilizados para tratar diversas condiciones, incluyendo la tuberculosis, pero esta costumbre ha ido descontinuada (estudios recientes sugieren que la vitamina D ayuda en el tratamiento de la tuberculosis). Con la moda del "tanning" y el incremento del cáncer de piel, los baños de sol como medicina perdieron popularidad en el tratamiento médico.

 

Datos de la OMS sugieren que la sub-exposición al Sol es responsable de mayores problemas en general de salud en el mundo que el exceso de exposición a rayos ultravioletas. Así que necesitamos en general más luz solar, aunque en este sentido es importante encontrar un equilibrio ya que diversos factores --como el tipo de piel-- determinan la "dosis" adecuada de luz solar para cada persona (recordemos el adagio "el veneno está en la dosis" y también la medicina).

 

Una de las principales razones por las cuales tenemos una carencia de luz solar como sociedad tiene que ver con la urbanización y las condiciones laborales. En su libro “Chronotherapy: Resetting Your Inner Clock to Boost Mood, Alertness, and Quality Sleep,” los autores Michael Terman y Ian McMahan explican como el diseño arquitectónico moderno y las largas jorandas en oficinas ha afectado nuestro contacto con la luz del Sol, afectando fundamentalmente el ritmo circadiano. Grandes edificios donde trabajadores se apilan en cubículos con pocas ventanas, producen un déficit de luz solar, a lo cual se añade la estimulación con luz artificial en horarios nocturnos, lo cual afecta la producción de melatonina y perturba diferentes ciclos cronobiológicos. Otra razón es nuestra dislocación de los ciclos naturales, ligada también a la vida en la ciudad, así como también en la poca importancia que le damos a los ritmos naturales y nuestra poca percepción de la sutil influencia del Sol y de la Luna.

 

El ciclo solar de 24 horas, que ha existido por más de 4 mil millones de años y con el cual hemos evolucionado, es el principal responsable de los ritmos circadianos, (lo que se conoce popularmente como "el reloj biológico"), que tiene su centro en el núcleo supraquiasmático  (dentro del hipotálamo).Este pequeño núcleo recibe señales de las células fotoreceptoras de la retina e interpreta la información y la envía a la glándula pineal, la estructura que secreta melatonina, también llamada la hormona del sueño. El núcleo supraquiasmático coordina los diferentes ritmos e todo el cuerpo, sincronizando oscilaciones de diferentes sistemas, siendo como el conductor de una sutil orquesta de fases y ciclos hormonales. El ritmo circadiano afecta la alerta, el nivel de energía, los niveles hormonales (incluyendo el cortisol), la temperatura corporal, función inmune y la actividad digestiva.

 

En la glándula pineal además de producirse la melatonina se secreta la misteriosa molécula dimetiltriptamina, usada como una droga psicodélica por millones de personas y algunas tribus indígenas del Amazonas y la cual podría estar involucrada en la generación de las imágenes que tenemos cuando soñamos, según el Dr. Rick Strassmann. La serotonina, que se produce en el día con la luz solar, es un neurotransmisor precursor de la melatonina y la glándula pineal transforma la serotonina en melatonina. Para un buen funcionamiento de este sistema de serotonina-melatonina, es necesario recibir suficientes cantidades de luz solar en el día y poca luz artificial en la noche, cuando la glándula pineal convierte la serotonina en melatonina.

 

En países nórdicos son comunes los casos de depresión en los meses de invierno, lo que se conoce como trastorno estacional afectivo, lo cual es aparentemente producido por bajos niveles de serotonina y melatonina, debido a la carencia de la luz del Sol.  Esta enfermedad ha sido tratada con éxito con exposición al Sol o a luz artificial de cierta longitud de onda. Asimismo, se ha notado que exponerse a la luz solar temprano en la mañana aumenta el estado de alerta y la función de la memoria.

 

Se ha descubierto que perturbaciones geomagnéticas afectan la secreción de melatonina. Una tormenta solar puede afectar cómo duermes o incluso lo que sueñas esta noche (tormentas solares que a su vez siguen un patrón relacionado con los ciclos de las manchas solares, el llamado ciclo de los 11 años). 

 

Un déficit de melatonina produce generalmente insomnio, depresión, efectos metabólicos negativos y una aceleración del envejecimiento. La melatonina, por su parte, ha sido usada para tratar la depresión, problemas gastrointestinales e incluso el VIH. 

 

Desajustes en el ritmo circadiano están asociados con diversos padecimientos, baja respuesta inmune, pérdida de sueño, mayor propensión al cancér e incluso obesidad. 

 

Como diagnóstico genetral, podemos tomar lo que dice Kevin Lycn, en su libro What Time is this Place? "Mientras los hombres más se liberan de la sumisión a los ciclos externos de la naturaleza, recayendo en ciclos sociales variables creados por ellos mismos, más aumentan el riesgo de sufrir trastornos internos".

 

La ciencia que estudia la relación entre la salud humana y los ciclos del tiempo dictados por los diferentes cuerpos celestes --la Luna, el Sol, la Tierra y posiblemente otros-- se conoce como la cronobiología y se encuentra apenas en sus albores. Es posible que en los siguientes años descubramos que existe una delicada relación entre el ser humano y sus funciones orgánicas y los diferentes procesos y energías del cosmos. Lo que es evidente es que el ser humano se beneficia enormemente de sincronizarse con los ritmos macrocósmicos, lo cual le permite aprovechar de manera más eficiente la energía del Sol que es transformada en diversas sustancias químicas vitales para diferentes funciones orgánicas y en la misma conservación de su propia energía. Viviendo alejados de la naturaleza, en grandes urbes, contando el tiempo en términos de dinero y no en relación a los astros, hemos olvidado lo que para los antiguos era un hecho evidente: que el Sol es el sustento de toda vida y que necesitamos vivir en sintonía con la luz de nuestra estrella.

 

Twitter del autor:@alepholo

 

 Fuentes:

 

https://www.researchgate.net/publication/235423337_Light_and_chronobiology_Implications_for_health_and_disease

https://efile.mpsc.state.mi.us/efile/docs/13934/0074.pdf

http://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822(06)01758-1

http://web.archive.org/web/20120731224348/http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2012/07/29/14178684-la-obesidad-desajusta-nuestro-reloj-biologico

http://pijamasurf.com/2015/03/la-cronobiologia-o-la-importancia-de-vivir-en-sincronia-con-los-ciclos-naturales/#

 

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