Kundalini: éxtasis espiritual a través de la sensualidad de los sentidos

Edmeé García / 2016-03-14

Vivimos en una cultura en la que el cuerpo ha sido reprimido y condenado.  La sensualidad de los sentidos aún se considera como algo burdo, bajo y licencioso, mientras que la mente y el espíritu habitan un reino de pureza, elevación espiritual y rectitud moral.  De tal manera que el cuerpo no sólo vive en una dimensión diferente a la del espíritu sino que además ha sido considerado como un vehículo de perdición. Entregarse a la sensualidad de los sentidos equivale a cometer pecados capitales como la gula, la lujuria y la pereza. 

 

Debido a esto puede ser difícil imaginar una cultura como la que habitó en Creta hace, 3500 años, que reconocía el placer sexual como un camino al éxtasis espiritual a través de la unión  profunda con el otro. Puede  ser que estas nociones se sientan muy alejadas de nuestra historia personal y experiencia inmediata, sin embargo, abrirnos a ellas puede ser una puerta a liberación de traumas con respecto a lo corporal y sexual. Ya que bajo esta visión internarse en la sensualidad de los sentidos deja de ser la puerta a un reino de perdición y se vuelve un portal para la elevación de la consciencia. 

 

De hecho como hemos mencionado anteriormente el propósito original de la práctica de yoga es la unión o integración del cuerpo y el espíritu.  En palabras del maestro y yogui Godfrey Devereux

“La práctica de las posturas de yoga es una práctica tántrica que toma lugar en el cuerpo y a través de él, reconociéndolo como expresión y un vehículo de la sabiduría de la vida”. 

 

Pero ¿cómo podemos profundizar en la sensualidad del cuerpo a través del yoga? De acuerdo al mismo Devereux, todo empieza por cultivar la consciencia de las sensaciones del cuerpo. En la medida en la que nos internamos en la percepción de nuestra corporalidad y sus sensaciones momento a momento, nuestra mente se abre. Esa apertura nos introduce a un mundo en el que nuestra realidad cotidiana y las sensaciones físicas se difuminan hasta que la experiencia se vuelve cada vez menos concreta. De manera que no puede ser aprehendida, ni limitada por los términos del lenguaje.  Es así como la consciencia logra liberarse de las limitaciones de la mente lineal y la energía vital del cuerpo asciende a través del canal central, hacia la coronilla transformando nuestra  percepción. 

 

La energía que imbuye de fuerza vital a la expresión de la individualidad a través de la encarnación humana se llama kundalini.  Este flujo de vida se manifiesta en un inicio como energía sexual y su naturaleza es ascender y buscar expresión creativa. Swami Satyanda Saraswati habla de ella en los siguientes términos:

 

“La kundalini no pertenece al cuerpo físico, aunque deba de ser buscada en él, tampoco pertenece al cuerpo mental, ni siquiera al astral. Está en el cuerpo causal del inconsciente, en este estado de consciencia en particular los conceptos del tiempo, espacio y objeto se pierden por completo. El asiento o la base del inconsciente en el hombre está en el perineo que en terminología yóguica es conocido como . Es una glándula, un músculo y un cuerpo en el que se ocultan todas las iniciativas y los poderes del hombre”. 

 

Es por esto que cuando la kundalini asciende la sabiduría de la vida se expresa naturalmente como integración y consciencia.  Los bloqueos emocionales, psicológicos y del cuerpo pueden impedir la ascensión del kundalini, es por esta razón que no debe forzarse.  La liberación de esta energía se logra a través de suavizar los músculos, tensiones y pensamientos. Intentar activarlasin un trabajo previo adecuado puede tener consecuencias negativas incluyendo neurosis, obsesiones y malestares físicos. Por esta razón la práctica debe llevarse a cabo con compromiso, seriedad y guía adecuada. 

 

 Sin embargo adquirir mayor consciencia también nos permite liberarnos de la culpa asociada al cuerpo. Esto por supuesto tiene un efecto positivo en nuestra percepción de nosotros mismos, el mundo que nos rodea y nuestras relaciones que se vuelven más íntimas y amorosas. Ya que a través de la elevación de la consciencia los prejuicios que inhiben la sensualidad y la voluptuosidad son puestos a prueba y derrotados. 

 

Con información de: Sutra Journal 

 

Nuestras notas más leídas que te pueden interesar...

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: