Instrucciones para establecer el estado meditativo del maestro Asanga

Alejandro Martinez Gallardo / 2016-09-03

Asanga fue uno de los grandes filósofos budistas de la India, especialmente reconocido por sus logros como meditador. Se dice que Asanga, uno de los fundadores de la escuela Yogacara, logró un estado profundo de absorción meditativa y que solía visitar el cielo de los bienaventurados, Tushita, donde recibía enseñanzas de Maitreya, el Buda del futuro, según el mahayana. Su reputación como instructor de meditación a través de sus textos es difícil de superar a más de 1500 años de distancia. Es por ello que uno de los grandes expertos en budismo tibetano que tenemos en Occidente, Alan Wallace, utiliza las instrucciones de Asanga para establecer a sus alumnos en las primeras etapas del estado meditativo shamata (el cual desarrolla la estabilidad de la mente para mantener la concentración por mucho tiempo en un sólo objeto).

 

La instrucción que compartimos a continuación fue dada por Wallace siguiendo el Sravaka Bhumi de Asanga. Una vez que el meditador se ha colocado en la posición --a grandes rasgos sentarse con la espalda recta, relajar todos los músculos, mantener un estado de atención sin tensión ni lasitud y establecer una intención compasiva (se puede también practicar acostado, parado o caminando)--, se debe poner atención plena en las "fluctuaciones dentro del campo del cuerpo. Estas son fluctucaciones energéticas, correspondientes a la respiración, la experiencia inmediata de tu cuerpo inhalando y exhalando. Así que pon atención al espacio del cuerpo y a las sensaciones que corresponden o están correlacionadas con la respiración por todo el cuerpo. Este es el objeto de la atención plena [mindfullnes, también traducido como recolección]. Así que aterriza tu conciencia, ánclala en este campo de sensaciones, que corresponden al entrar y salir del aire", dice Wallace.

 

La otra instrucción importante es que este atender a la respiración y sus sensaciones --que se fija en un lugar específico como la punta de la nariz-- debe practicarse sin esfuerzo y sin ego. "No es fácil soltar el control de algo a la vez que ponemos atención y sabemos que podemos controlarlo, pero eso es lo que se pide aquí". Esta es la clave observar alerta y lúcidamente pero intervenir dejar que la respiración sea natural. Explica Wallace que la clave está en la exhalación, en soltar todo al exhalar e ir relajando el cuerpo cada vez más profundamente. Y con la relajación de la exhalación ir dejando que los pensamientos se disuelvan en la vacuidad no conceptual. Relajarse sin perder el foco de atención e impedir que la lucidez se vuelva lasitud puede ser difícil para algunos, pero es esencial en la práctica (es la esencia del estado buddhi, el tipo de conciencia despierta que define al Buda). Asimismo, liberar la tensión corresponde a liberar el dominio del ego cuya acción fundamental es la aprehensión y el aferramiento. 

 

Wallace nota que esta instrucción de Asanga, aparentemente muy sencilla, sigue a la instrucción del Buda, como puede encontrarse en algunos sutras como el Anpanasati Sutta. El Buda dice que "Cuando la inhalación es larga, nota que es larga. Cuando la exhalación es larga nota que es larga. Cuando la inhalación es corta, nota que es corta. Cuando la exhalación es corta, nota que es corta". Es decir, que sólo observes tu respiración, no busques alterarla, ni resistirte a lo que es, este es el estado de sati, de atender a la respiración, a lo que está ocurriendo en el cuerpo momento a momento. 

 

Por último Wallace introduce un énfasis que toma del gran maestro del budismo tibetano Padmasamnbhava. Esto es, cuando el aire entra la conciencia se vuelve más aguda en el proces de respiración, cuando se exhala se suelta y distiende liberando la respiración y los pensamientos. Así cumplimos de manera consciente el proceso universal de reunir y dispersar que los alquimistas llamaban solve et coagula. La meta es lograr mantener este estado de shamata no sólo durante la meditación si en el transcurso del día, como el modo default en el que operamos. Dice Wallace que comúnmente se cree que el modo base del cerebro es el ruido y la agitación, pero en realidad la calma y la lucidez son el modo básico del cerebro desde el cual podemos actuar siempre. 

 

Twitter del autor: @alepholo

 

Recomendamos los cursos que ha puesto en línea el Santa Barbara Institute for Consciousness Studies en los que Alan Wallace introduce al budismo y a prácticas más avanzadas como el mahamudra y el dzogchen. 

 

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Imagen: El Buda enseñando dharma en el cielo Tushita 

 

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