Crónica de un masaje con jade caliente

Harmonía / 2016-04-14

Empecemos por aceptar que Mena Calvert tenía frente a ella a una paciente difícil. Minutos antes de entrar a la sesión de masaje con jade caliente que imparte en la colonia Nochebuena, recibí un correo electrónico con una lista de pendientes que no había entregado y el transporte público estaba tan lleno que al bajar de él lo último que tenía en mente era mantener mi estado de relajación consciente.

 

Con el pensamiento acelerado, me acerqué al edificio donde vería a Mena para recibir el tratamiento. Toqué el timbre y traté de repasar el ritmo de mi respiración antes de entrar, pero sin mucho éxito, confieso. Aclaro todo lo anterior para hacer notar que la calma con la que salí del tratamiento no fue casualidad. En el momento en que Mena abrió la puerta y comenzó a platicar conmigo, sentí mucha paz.

 

Antes de iniciar la sesión con piedras calientes, Mena me contó un poco sobre su origen. La cama de jade en la que me iba a acostar fue inventada por los coreanos como un método de sanación física que complementa (y a veces sustituye) los métodos de trabajo de la medicina tradicional. De hecho, se han registrado casos en los que personas con dolor de  espalda se han recuperado con gran profundidad y estabilidad luego de una serie de sesiones, mientras que otros casos que han optado por las formas de tratamiento tradicionales, como una cirugía, han presentado síntomas de malestar después de un tiempo.

 

La cama de jade funciona con unos rodillos que contienen jade en su interior, el cual se calienta para aumentar sus propiedades sanadoras –esta piedra es conocida por ayudar en la recuperación de la pureza y la serenidad–. Y fue así que después de preguntar unas tres veces si la cama no me iba a quemar, me animé a acostarme. Sabia decisión.

 

El movimiento de los rodillos es perfecto. Se mueven desde el coxis hasta el cuello trazando una línea anatómica con la columna. El masaje es suave y poco a poco ayuda a relajar todo el cuerpo. Ciertas zonas de la espalda me dolían un poco mientras el rodillo pasaba, pero esto es parte del proceso pues indican los lugares donde he acumulado más tensión (y en otro nivel de análisis más profundo, señalan que tengo conflictos con mi energía masculina, según me comentó Mena). Recordemos que el cuerpo de cada persona contiene su propia historia y que empezar a desbloquear físicamente la energía contenida en él por emociones reprimidas ayuda a comprender nuestro pasado para liberarnos de todo lo que nos ha hecho daño.

 

Luego de que los rodillos con jade caliente se mueven por toda la espalda, inicia un proceso en el que se detienen determinados segundos en puntos específicos del cuerpo. Por la forma en que se acomodan, este momento me hizo consciente de los errores en mi postura y de las opciones que tenía para corregirla; una gran manera de observar con atención las formas de nuestro propio cuerpo para poder concientizar y armonizar nuestros movimientos.

 

Mena acompaña estos minutos de relajación con aromaterapia y musicoterapia. Además, ella te ayuda a meditar mediante una visualización que complementa con herramientas para realmente equilibrar a las personas, como un cuenco y piedras colocadas en determinadas áreas del cuerpo que ayudan a centrar nuestra energía. Ella considera que todos estamos conectadas tanto con la tierra como con el cielo y por eso sus terapias están enfocadas en vincular estos polos mediante un tratamiento holístico que contemple cuerpo, mente y espíritu.

 

Al poco tiempo de estar en la cama de jade caliente, la suma de todos los estímulos terminó por introducirme en un estado de relajación profunda del que desperté con una ligereza física y mental que he logrado prolongar hasta el momento en que escribo este texto (y sí, ya volví a tomar el transporte público y ya entregué los trabajos que tenía pendientes).

 

 

Recomiendo con toda confianza el masaje con jade caliente. En especial a las personas que sienten tensiones en el cuerpo por estrés o mala postura. Sin embargo, este tratamiento es apto para cualquiera. Empecemos por reconocer que a lo largo de nuestras vidas todos hemos experimentado situaciones que pueden estar afectando nuestra seguridad o energía hasta hoy en día y que adentrarnos en ellas para encontrar un nuevo camino de desarrollo personal es una maravillosa oportunidad para crecer y conocernos más.

 

El tratamiento que ofrece Mena Calvert siempre está personalizado, así que si te interesa vivir esta experiencia, primero podrás platicar con ella sobre tus inquietudes y luego decidir si quieres probar la cama de masaje o algún otro tratamiento, como la sesión de sanación (sobre la cual contaré mi experiencia pronto). Si quieres conocer detalles sobre el masaje con jade caliente, escríbenos y con gusto te contamos más.

 

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