¿Como recibir la Verdadera Abundancia en mi vida?

Mena Calvert / 2016-03-31

Tratamos a los demás como nos tratamos a nosotros mismos, podemos quejarnos mucho de lo que nos hace falta, lo que supuestamente necesitamos o lo que no nos dieron. Sin embargo, a veces no nos damos cuenta lo mucho que sí hemos recibido. Podemos observar que también cuando damos desde el corazón, recibimos más sin necesitad de que nos den nada a cambio. Dar nos hace sentir de maravilla y este don es infinito. Nos damos cuenta de que nuestra energía y alegría son más grandes cuando nos concentramos en qué vamos a darle al mundo, al vecino, a nuestra gente cercana, a nosotros mismos, en lugar de enfocarmos en la carencia que hay en nuestro ser. 


 

Por eso es importante primero trabajar en nuestras emociones, dónde nos sentimos lastimados. Hay que querer sentir el perdón en nuestros corazones. Perdonar y soltar donde hemos sentido esa carencia o donde hemos sentido que no nos han dado lo suficiente o nos han quitado o lastimado. Todos nacemos con grandes y distintos dones, éstos son los que venimos a dar sintiendo alegría al hacerlo. El fin último no es el dinero, uno es más rico cuando se siente vivo, cuando comparte su luz y disfruta las verdaderas cosas de la vida que no tienen precio. Sin embargo, el dinero en esta gran ilusión nos puede ayudar a llegar a nuestra meta interna, pero siempre teniendo en cuenta que no es el fin último.

 

 

Venimos a trabajar eso que nos gusta. Por eso tenemos que comenzar a sentir que NO necesitamos, sino que nos sobra. Cualquier cosa nos la podemos dar nosotros mismos. Es importante no esperar nada a cambio y por ende moverse para lograrlo al actuar adecuadamente.  


 

Mi ego piensa que valgo más por hacer, pero mi ser sabe que valgo por Ser y solamente retengo lo que siento que merezco. Por eso me tengo que perdonar para poder valorar mi ser y no solo mi ego. Nunca te quedarás con lo que sientes que no mereces, por eso quienes ganan la lotería casi siempre lo pierden todo poco después. Vales mucho más de lo que te imaginas, pero la única persona que lo tiene que entender y ver eres tu mismo. Entre más damos evidentemente más recibiremos. Es como la cosecha, entre más plantamos más recolectamos y por ende la conciencia como la satisfacción de hacerlo influencian en todos los frutos. Sin embargo, es real este vacío que llegamos a sentir, lo podemos sentir como un hoyo infinito que nunca se satisface con nada y donde siempre necesitamos algo. No nos confundamos, no es algo externo o material lo que realmente pide ese vacío. Es el ego lo que nos molesta para hacernos sentir mal y es el que nos dice que necesitamos. Nos hace creer que realmente necesitamos aquello que nos venden o que tienen los demás cuando en realidad lo que desea nuestro Espíritu es interno y no externo. El ego es el que nos hace sentir más grandes, cuando en realidad nos está empequeñeciendo. Nuestro Espíritu no tiene que comprobar que es infinitamente grande, simplemente es, y brilla por naturaleza. El Ego es el Yo Soy y el Espíritu es mi SER. Son dos mismas versiones de mí donde el Ego muere, pero el Espíritu es eterno.  


 

Si decidimos enfocar nuestra atención en otro lado, en lo que sí tengo, nuestra actitud cambia, cambia esta energía de carencia. Nosotros creamos nuestra realidad con nuestros pensamientos, palabras, emociones y acciones. Es real que hay una parte en cada uno de nosotros que creemos necesitar más y que todos somos merecedores. Hoy exactamente como estamos podemos disfrutar plenamente lo que somos. La sociedad nos ha echo creer que necesitamos de tantas cosas para ser felices y el problema es que nos lo hemos creído. Creemos que si tenemos tal coche, casa, pareja, ropa, etc. seremos felices, pero eso no es cierto. Tú eres más que tu trabajo, tus amigos, tu casa, tu familia, tu pareja, tus pensamientos, tus sueños… Eres mucho más grande que eso. Tu Espíritu reconoce tu Verdadero Ser.  


 

Tu puedes estar totalmente pleno contigo sin nada afuera de ti y esto tiene que ver con una conexión más profunda contigo mismo y el poder disfrutar lo que hay en el presente. Una sola respiración puede ser grata, momento de saber que estamos vivos aquí y ahora en pleno agradecimiento de saber que siempre estamos recibiendo y dando con el simple hecho de estar respirando. Es importante que si hablamos de abundancia sepamos que para tener un balance se tiene que hablar no solamente a nivel económico sino espiritual y en la parte espiritual me refiero a ponerle atención a nuestro Espíritu. Conectarnos con esa parte más sabia y más cercana a la fuente que sabe que es lo mejor para nosotros, para nuestra alma. Tenemos todo por venir desde la fuente pero necesitamos conectarnos con esa parte tan profunda en nuestro Ser, darle espacio, tiempo y poderlos sentir para vivir en esa gratitud constante con la Tierra sabiendo que somos seres Espirituales. Saber que todos estamos en la misma red y que queremos lo mismo para nosotros que para los demás. Cuando uno compite contra los demás, tarde o temprano siempre pierde. Si compites contra ti mismo, tarde o temprano siempre ganas. No trabajes para ser mejor que otros, trabaja en ser la mejor versión de ti mismo o ti misma.


 

Observa la abundancia que hay en ti, aprovéchala, disfrutarla, así empieza a fluir todo y todo eso que compartes se te regresa multiplicado desde esa vibración y frecuencia en que estás vibrando. Así que no lo olvides: cuando compartimos eso hermoso que somos con gusto, se nos regresará. La felicidad y la abundancia son una elección de tu Espíritu. Vívelo en el presente y en agradecimiento. Decide hoy tratarte a ti mismo como realmente mereces al perdonarte de corazón.


 

Así recibieras el verdadero regalo que requiere tu vacío y lo hermoso vendrá de ti.

 

 

In´Lakesh. 

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