5 detalles sobre la copa menstrual que no siempre te van a contar

Camila Martínez / 2017-04-06

Hace poco probé la copa menstrual para escribir sobre mi experiencia, y quiero contarles lo que me pareció. Comenzaré por admitir lo que rumores dictaban: es una gran solución y su uso es muy práctico y cómodo. Sin embargo, era la primera vez que utilizaba una (y usé tampón apenas unas dos veces en toda mi vida). Así que estaba un poco asustada por la idea de tener una copa dentro de mi cuerpo por tantas horas. Como sé que no soy la única que tiene estos temores, escribiré sobre cinco detalles de la copa menstrual que no siempre te van a contar.

 

1. Colocarla requiere paciencia

Vi todos los dibujos y tutoriales en YouTube sobre cómo debía colocar la copa menstrual dentro de mi cuerpo. No obstante, llegado el momento, toda la teoría se esfumó. Me sentí nerviosa y eso dificultó la introducción de la copa. Por eso es muy importante que al momento de probarla te sientas cómoda y tranquila. Creo que la mejor manera de lograrlo es con respiraciones profundas y despejando la mente de prejuicios. Recuerda que es un breve instante y que si te relajas las cosas fluyen mejor (¡como siempre en la vida!).

 

2. La postura es personal

Entre tantos videos e instructivos que consulté, no sabía en qué posición debía estar al momento de introducir la copa menstrual. La verdad es que esto es personal. Yo encontré comodidad estando acostada, pero sé de algunas amigas que logran introducir la copa de pie, separando ligeramente las piernas o de pie con una pierna arriba de un banco. Lo mejor es probar qué postura te sirve a ti para que estés tranquila.

 

3. Sí es muy cómoda, pero no de inmediato

Cuando recién logré introducir la copa menstrual me sentía lista para brincar, bailar y recorrer el mundo, como había leído en algunos sitios que la promocionaban. Sin embargo, los primeros minutos fueron un poco incómodos. Estaba muy consciente de que había un objeto dentro de mi cuerpo y podía jurar que no era capaz de caminar ni sentarme; pero soy muy, muy exagerada. Le llamé por teléfono a mi mejor amiga, quien me confirmó que pasó por una experiencia similar. Esperé con calma unos 10 minutos en lo que me adaptaba, y para ese mismo día ya no sentía la copa dentro de mí. El consejo aquí es tomarlo con calma; es algo nuevo a lo que hay que acostumbrarse, pero vale la pena.

 

4. La copa puede estar mal colocada, pero la solución es fácil  

Aunque la introducción de la copa menstrual se vuelve sorprendentemente sencilla con la práctica, es un hecho que la copa puede estar mal acomodada. En ese caso, no pasa nada y no hay que alarmarse. Lo único que hay que hacer es retirarla y volver a colocarla con calma. Prueba sentarte y caminar para asegurarte de que la copa esté bien acomodada. No debes seguir sangrando fuera de la copa si todo está en orden (salvo un poco de sangre que puede quedar en tu vagina), y el proceso para quitar y poner la copa es fácil y rápido (pero no hay prisa).

 

5. La copa menstrual requiere higiene

La copa debe lavarse en agua hirviendo por unos 3 minutos cuando es la primera vez que se va a utilizar y cuando termina el periodo. Lo mismo debe hacerse al comenzar un nuevo ciclo. Cuando te la quites sólo para vaciarla y volver a usarla, basta con lavarla con agua y jabón. Lo que es importante es que mantengas la higiene necesaria para evitar complicaciones.

 

Quise escribir este texto desde los detalles que me resultaron un poco incómodos o extraños, pero sin duda recomiendo el uso de la copa menstrual en nuestro periodo. Una vez que me acostumbré, me sentí bastante cómoda y libre; muy pronto, ni siquiera recordaba que la traía puesta. Así que anímate a probarla si quieres hacerlo, y si tienes alguna pregunta no dudes en escribirnos.

 

Creamos una infografía para poder difundir esta información con mayor facilidad, ¡compártela si te parece interesante!

 

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