¿Por qué nos desconectamos de la naturaleza?

Harmonía / 2017-05-03

Mucho se ha hablado del daño que los humanos causamos al medio ambiente, y también de cómo cada vez estamos más desconectados de la naturaleza. La cuestión es que ambas cosas están relacionadas, ya que la mayoría de la población está aposentada en entornos urbanos, de tal manera que efectivamente está alejada de la naturaleza y es debido a esa distancia que el vínculo entre las personas y la naturaleza se debilita. Nos desconectamos de la naturaleza, primero que nada, por una falta de cercanía con ella que nos impide conocerla y reconocernos en ella, lo cual nos lleva al siguiente punto: si no nos reconocemos en la naturaleza, nos evade el entendimiento de que afectar el equilibrio natural también pone en riesgo nuestra subsistencia. 

 

La desconexión con la naturaleza ocurre a varios niveles y es un proceso. Estas son algunas de las cosas en nuestro día a día que nos desconectan de la naturaleza:

 

1. La escasez de áreas verdes

Diversas investigaciones, incluyendo una realizada por la Universidad de Queensland en Australia, indican que la naturaleza tiene un efecto en la calidad de vida de los individuos, mejorando su salud física y su estado de ánimo. Sin embargo, en la explosión demográfica de las ciudades hay una alta demanda por el uso del espacio existente para la construcción de viviendas y centros comerciales. En el proceso las áreas verdes se ven sacrificadas, lo cual tiene un impacto negativo en la calidad de vida de  los habitantes.

 

2. La iluminación artificial

La vida de las personas era distinta antes de la electricidad, pues sus actividades estaban regidas predominantemente por los ciclos de luz natural. Sin embargo, con el advenimiento de la luz artificial las ciudades y sus habitantes tienen actividades las 24 horas del día, de tal manera que los ciclos de actividades de la gente ya no van de la mano con los ciclos del planeta. 

 

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3. Las pantallas

Junto con la polución lumínica (es decir, el exceso de iluminación artificial) han llegado las pantallas de luz azul. Ambas alteran el ciclo circadiano que rige los periodos de sueño y vigilia. También, el hecho de que los individuos pasemos más tiempo conviviendo con la tecnología que con la naturaleza ha hecho que nos identifiquemos más con la primera que con la segunda. 

 

4. Pasar mucho tiempo en interiores

Si en lugar de vivir en ciudades densamente habitadas estuviéramos en un entorno predominantemente natural, estaríamos mucho más conscientes de los ciclos de la naturaleza. El día, la noche, las estaciones, los cambios de clima y sus efectos en los otros habitantes del entorno como plantas, animales e insectos serían parte de la información que tendríamos presente constantemente, de tal manera que podríamos identificarnos con aspectos de cada uno de esos factores de la naturaleza. Pero la mayoría del tiempo estamos en interiores, en edificios de vidrio, acero y concreto. 

 

Sin embargo, siempre podemos volver a conectarnos con la naturaleza porque somos parte de ella. En palabras del filósofo Alan Watts:

No viniste a este mundo. Emergiste del él como una ola del océano. Tú no eres un extraño aquí. 

 

 

Con información de The unbounded spirit

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