Los árboles reconocen a sus hijos y les envían nutrientes

Harmonía / 2016-08-30

Cuando vemos un bosque pensamos que consiste de una serie de árboles, los cuales son independientes; nos parecen que están separados y sujetos a una aparente inmovilidad. Sin embargo, esto puede ser puesto en entredicho, cuando se toma en cuenta el nivel sutil de interedependencia e interacción ente los árboles, a los cuales, el hecho de estar plantados en la tierra, como si fuere cada uno en su feudo, no los limita y ejercen una relación dinámica de retroalimentación con su entorno.

 

Según la famosa ecologista Suzanne Simard, "un bosque es mucho más de lo que podemos ver" y existen numerosas relaciones que ocurren todo el tiempo por debajo de la tierra y a través de señales químicas en el ambiente. En un experimento se crecieron abetos de Douglas cerca de un árbol madre, unos con semillas del árbol madre y otros con semillas de árboles extraños. De manera fascinante, el estudio mostró que los árboles madre reconocen a sus vástagos y los protegen estableciendo redes de micorrizas más grandes (las micorrizas son las asociaciones simbióticas que forman los hongos (mycos) con las raíces de una planta (rhizos) y de las cuales ambas especies reciben beneficios como nutrientes y vitaminas). Los abetos de Douglas envían a sus "crías" una mayor cantidad de carbono por debajo de la tierra, lo cual fortalece estas redes micorrizas. "Incluso reducen la competencia de sus propias raíces para que los hijos puedan tener espacio. Cuando los árboles madre están enfermos o cerca de la muerte, envían mensajes de sabiduría a la nueva generación". Estos "mensajes de sabiduría"  son "señales de defensa" que "incrementan la resistencia de los retoños a futuras vejaciones. Los árboles realmente hablan", dice Simard.

 

Al parecer en el reino vegetal también existen las relaciones familiares de apego y afecto traducido en el cuidado para el desarrollo y florecimiento de la vida. Una fascinante conducta que muestra que las plantas son más complejas de lo que pensamos. La interdependencia entre una madre y sus hijos es tal que se ha observado que cuando uno de estos árboles madre mueren el sistema entero suele colapsar.

 

Lo anterior recuerda la frase del famoso micólogo Paul Stamets, quien dijo que el micelio, el tejido vegetativo de los hongos, "es el internet natural de la Tierra".

 

Com información de Inhabitat

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