La alegría y no la culpa es lo que pueda salvar el ecosistema (consejos del ecobudista Gary Snyder)

Alejandro Martinez Gallardo / 2016-09-05

 

Gary Snyder además de ser uno de los poetas beat más reconocidos, montañista y practicante del budismo zen, es uno de los pioneros en el activismo ambiental, alzando la voz desde la década de los 50. Se le ha llamdo "el poeta laureado de la ecología profunda". En una entrevista para la revista Inquiring Mind, en la cual se le pidió que compartiera sus impresiones sobre el movimiento ecologista a la luz de décadas de experiencia, Snyder dijo:

 

No te sientas culpable [del estado del mundo]. Si empiezas a cuidar el medio ambiente porque te sientes culpable, tu cuidado será insostenible. Si vas a salvarlo, sálvalo porque lo amas.

 

Es importante reflexionar en esta afirmación la cual tiene una gran profundidad de significado y utilidad. Por una parte Snyder parece hacer alusión a la ideología judeocristiana de un pecado original, lo cual genera una motivación basada en la expiación y en un beneficio ulterior. A diferencia de esto nos llama a proteger la naturaleza por la belleza, amor y alegría que ésta nos provoca. Esta es una mucho mejor razón, de hehco, es la misma razón por la cual uno hace algo por alguien que quiere. 

 

Hoy en día muchas personas sienten que deben hacer algo para salvar al planeta o algún otro discurso grandilocuente porque esto es lo que está ocurriendo en el mundo, pero realmente no tienen una conexión profunda y sincera con la naturaleza. Actuán desde la culpa de que sus actos están contribuyendo a destruir el medio ambiente o simplemente porque se ven arrastrados por una marea verde y no quieren ser señalados como incultos. Pero, como precisa Snyder, este tipo de actos son completamente desangelados y tienen poca probabilidad de convertirse en una acción sistemática, en un hábito constante en el que uno no tiene que obligarse. En otras palabras, en hacerse de manera natural. Esto sería el resultado justo de entender y vincularse profundamente con  la naturaleza; de la misma manera que uno actúa para proteger a su familia, un lazo con la red de biodiversidad que es el planeta asegura que la intención será la correcta. 

 

Snyder señala que la gran aportación de la ecología es "ubicar a la especie humana completamente dentro de la naturaleza y no encima", algo que, sin embargo, "ha sido aceptado intelectualmente pero no personal y emocionalmente por la mayoría de las personas". Aceptar esto y más aún experimentarlo es una de las claves para efectuar un cambio constante. Es por ello que es tan importante tener experiencias estéticas o espirituales de contacto con la naturaleza, con la ecología profunda, lo cual permite enraízar esta realidad de co-pertenencia y co-emergencia. Añade Snyder que, a diferencia del socialismo darwiniano y las idelogía que se desprende del capitalismo, la ecología corrije la noción de que mundo es una competencia, lo cual favorece el imperialismo y la explotación de la naturaleza, y trae a a luz el aspecto "co-evolutivo y co-operativo de las interacciones entre sistemas vivientes".  Este es el tipo de entendimiento que no nace de la culpa sino de la alegría de existir de manera interdependiente y de celebrar la unidad dentro de la diversidad.

 

Twitter del autor: @alepholo 

 

 

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