Estudios recientes indican que las plantas sienten, se comunican y tienen memoria

Edmeé García / 2016-04-12

Las personas que vivimos en ciudades densamente pobladas estamos tan alejadas de la naturaleza que hemos llegado a creer que el mundo de asfalto creado por el hombre es más real que ella.  Aunque la realidad es que el planeta ha  vivido, sobrevivido y cambiado durante eras, mucho antes del surgimiento de la humanidad. Esta falta de contacto con lo natural nos lleva a asumir que las plantas son objetos inanimados y aburridos.  Si nos retaran a imaginar qué se siente ser una planta, quizá nos quedaríamos en blanco, sin saber qué hacer y básicamente pensando que a una planta no le pasa nada. Pero de acuerdo con el genetista Daniel Chamovitz y autor del libro “Lo que las plantas saben” visión está muy alejada de la realidad, pues las plantas tienen vidas sensuales y vastas.

 

Uno de los problemas que frecuentemente enfrentamos para identificarnos con las plantas que es que ellas existen en un mundo, ritmo, tiempo muy diferente al nuestro. Pero esto no les resta complejidad, en términos de evolución, las plantas han tenido que desarrollar mecanismos de adaptación flexibles y complejos. Pues a diferencia de los humanos, u otros animales, ellas no pueden modificar o abandonar su ambiente, no migran con las estaciones, no pueden huir de los depredadores. Por lo tanto necesitan saber dónde está su alimento, resistir los embates del clima, detectar peligros y establecer ofensivas frente a plagas y otras amenazas. 

 

Pero ¿hay similitudes entre lo que nosotros entendemos como sentidos y lo que las plantas sienten? Bueno eso depende de cómo lo veamos, vamos por partes.

 

1. ¿Las plantas huelen?

Lo que percibimos como aroma es en realidad un químico volátip disuelto en el aire. Cuando las frutas maduran liberan al ambiente una feromona llamada etileno, la cual es detectada por las frutas que aún están verdes que al "olerla" aceleran su proceso de maduración.  Así que de alguna manera las plantas sí reaccionan a lo que nosotros calificamos como olores.

 

2. ¿Las plantas escuchan?

De acuerdo con Chamovitz la mayoría de los experimentos que indican que las plantas reaccionan positivamente cuando se les pone música (clásica), no han sido hechos por científicos, de tal manera que no son concluyentes. Sin embargo, un estudio reciente ha descubierto que puede que las plantas no escuchen sonidos de la manera en la que los humanos lo hacemos, pero pueden reaccionar a ciertas vibraciones.

 

3. ¿Las plantas se comunican entre ellas?

De alguna manera sí, pues cuando una planta es atacada por insectos secreta una feromona que al ser percibida por las plantas vecinas, las induce a producir químicos que pueden ayudarlas a defenderse de un ataque de insectos. Por otro lado, un estudio reciente mostró que las plantas también se comunican a través de señales transmitidas por sus raíces. De esta forma pueden pasar mensajes sobre la escasez de agua por ejemplo. Por cierto este tipo de comunicación no sucede cuando las plantas se encuentran en macetas distintas, ya que no tienen raíces colindantes. 

 

4. ¿Tienen memoria?

En palabras de Chamovitz:

 

“Las palabras definitivamente tienen diferentes formas de memoria, justo como las personas. Tienen memoria a corto plazo, memoria de inmunidad, ¡incluso memoria transgeneracional! Sé que este es un concepto difícil de digerir para algunas personas, pero si la memoria consiste en formar un recuerdo (codificar información), retener el recuerdo (almacenar información) y evocar el recuerdo (recuperación de datos), entonces las plantas definitivamente recuerdan”. 

 

 

5. ¿Piensan?

Esta pregunta es definitivamente capciosa, pues por un lado las plantas no tienen neuronas, de la misma manera en la que nosotros no tenemos flores y por lo tanto sus procesos no son como nuestros procesos  mentales. Sin embargo en palabras del genetista:

 

“(las plantas) producen y son afectadas  por químicos neuroactivos. Por ejemplo el glutamato es un neuro receptor que en el cerebro humano es necesario para la formación de recuerdos y el aprendizaje. Aunque las plantas no tengan neuronas, tienen receptores de glutamato y es fascinante  que las mismas substancias que inhiben los receptores de glutamato en los humanos también afecten a las plantas. A través del estudio de estas proteinas en las plantas los científicos han descubierto como los receptores de glutamato median la comunicación de célula a celula”. 

 

Puede ser que las plantas tengan experiencias vitales muy distintas a las humanas pero estamos más relacionados de lo que creemos. Uno de los más impactantes descubrimientos de Chamotvitz fue que los mismos genes que ayudan a las plantas a regular su crecimiento de acuerdo a los periodos de luz y oscuridad existen en los humanos. ¡Sí, compartimos genes con las plantas! Sólo que en las personas  y los animales estos genes  regulan los tiempos de la división celular, el crecimiento de los axones de las neuronas y el funcionamiento adecuado del sistema inmune. Quizá este conocimiento nos ayude a verlas con mayor empatía, quizá nos ayude a recordar que nosotros también somos parte de la naturaleza y que el destino de nuestra especie está entretejido con el del planeta. 

 

Fuente: Scientific America

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