Esta heladería mexicana diseña sabores de ensueño y contribuye a la reforestación

Harmonía / 2017-02-16

A veces nuestro deseo de formar hábitos saludables nos puede hacer caer en actitudes extremistas, de tal forma que llegamos a relacionar la salud con la abstención de todo placer gastronómico. Sin embargo, la salud se basa en el equilibrio, así que no se trata de no volver a probar un postre en tu vida sino de darte esos pequeños pero significativos gustos, sin  dejar de lado tus buenos hábitos cotidianos. Recordemos las sabias palabras de Leonardo da Vinci: “El placer más noble es el del entendimiento”. Dicho entendimiento no se limita a nuestros hábitos alimenticios; también hay otros aspectos a tomar en cuenta y, en este sentido, hay compañías mexicanas que han comprendido cómo establecer un balance en todo lo que hacen. Un ejemplo de esto es Gelatoscopio, una heladería que ha logrado combinar sabores sumamente originales a base de productos naturales, una ética de consumo local, el apoyo a la fuerza laboral femenina y una contribución al medio ambiente. 

 

Esta heladería localizada en la calle de Oscar Wilde número 20 en la colonia Polanco busca detonar experiencias de alegría en quienes se acercan a degustar sus sabores, los cuales incluyen maravillas como el “Lichiscopio”, que incluye helado de lichi con pétalos de rosa, frambuesas y agar; el “Platanífico”, conformado por helado de plátano con un toque de nuez moscada en un cono de cacao; el “Cookie-Maní-A”, que contiene helado de crema, galletas con crema de cacahuate y chispas de chocolate. Otra excelente opción para agasajar el paladar es el famoso “Sueño de Lavanda” con sorbete de lavanda, agar de durazno, algodón de azúcar y flores. Vale la pena añadir que todos los ingredientes son 100% naturales y los postres están libres de conservadores. 

 

Además, por cada 10 helados vendidos, Gelatoscopio se ha comprometido a plantar un árbol a través de su colaboración con Pronatura, una organización ambiental sin fines de lucro cuyo objetivo es la conservación de la flora, la fauna y los ecosistemas. En congruencia con esta acción en pro del medio ambiente, todos los envases son biodegradables. Definitivamente vale la pena apoyar iniciativas como ésta, que han logrado comprender las palabras del poeta Kahlil Gibran:

Los árboles son poemas que la tierra escribe sobre el cielo. 

 

Te puede interesar: Comer saludable también es delicioso

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

¿Qué sabor de helado es tu favorito?

Te podría interesar

Te podría interesar